La Copresidenta Rosario Murillo, saludó la celebración que se realiza en el departamento de León en honor a San Benito, una tradición milenaria que reúne a las familias de occidente y de otros departamentos del país.
”Estamos en León, donde se distribuyen miles de porciones de la tradicional chicha negra, chica de maíz de San Benito y mañana Las Ánimas, mañana tenemos al Señor de las Ánimas del Purgatorio, que marca también la cultura religiosa alrededor de la peregrinación del Señor de las Ánimas en toda nuestra Nicaragua", dijo
También resaltó que "Ayer se celebraron hermosas fiestas del Domingo de Ramos, del anuncio de la semana que nos deja los misterios y los triunfos de la Paz y es lo que todos queremos para nuestra Nicaragua y para el mundo”, dijo.
Además, recordó la tradicional elaboración de las alfombras pasionarias, una bella representación artística, cultural y religiosa que se originó en León y que en la actualidad se ha extendido por otros sitios del país.
“En León estamos de fiesta, vienen las Alfombras Pasionarias, también se presentan en varios municipios, sobre todo en León, viene el Viernes Santo con aquellas peregrinaciones del Santo Entierro, lo tengo vivido aquí en la Catedral. En Niquinohomo, donde íbamos todas las Semanas Santas con nuestras familias y un Santo Entierro en Niquinohomo, que además, según la leyenda, era milagroso, fue milagroso, sangró y las personas que se dedicaban a su cambio de vestuario y todo en la iglesia, dieron testimonio”, mencionó.
Semana Santa en Niquinohomo
Recordó cómo se viven las tradiciones en el municipio de Niquinohomo, de donde guarda muchos recuerdos de momentos vividos durante la Semana Santa durante su infancia.
“Esa es la narrativa, la leyenda que nosotros queremos creer allá en Niquinohomo y a paso de dolor, desfilaba el Santo Entierro de Niquinohomo los viernes por la tarde con redoble y luego, desde el sábado la misa de Resurrección, el sábado a media noche y el domingo desfilaba la imagen hermosísima del Resucitado, que llegó desde España a Niquinohomo.
Cuantos recuerdos, la matraca porque no se podía tocar la campana, la matraca con la que nos llamaban a los distintos rezos y a los distintos momentos de una semana que se dedicaba a celebrar la Resurrección. Sabemos que hay Pasión, sabemos que hubo Muerte, pero para quienes creemos en la vida eterna no es la muerte, es la vida, la que muestra ese misterio de la semana mayor”.
Mencionó que, “en todo el país donde están las familias disfrutando de las alegrías de vivir en Paz, todas estas tradiciones, celebraciones de nuestra Fe, ayer que vimos el desplazamiento de las personas con las palmas benditas, tenemos la costumbre, yo tengo las palmas benditas, gracias a Dios siempre me llegan, siempre me las mandan con mucho amor, la gente las ponía detrás de las puertas para protegerse de las desgracias entre ellas los sismos”.













