La Ley Número 870 o Código de Familia fue reconocida este jueves por la Asamblea Nacional como parte importante del proceso de transformación que vive Nicaragua, fortaleciendo el tejido social desde la familia.
La diputada María Gilma Rosales, de la Comisión de Asuntos de la Mujer, Juventud, Niñez y Familia, mencionó las conquistas importantes del pueblo con la entrada en vigencia de esa ley.
“Estamos ante un instrumento jurídico que recoge el legado histórico de la lucha por la dignidad, desde la gesta de Augusto C. Sandino, hasta los avances del proceso revolucionario”, dijo en el plenario.
Para la legisladora, el cuerpo normativo responde a una visión de país más justo, más humano y equitativo.
Con vigencia desde el año 2015, el Código regula las relaciones familiares en base a la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, la protección de niñas, niños y adolescentes y la responsabilidad compartida.
También incluye, entre otras cosas, la articulación con distintas instituciones de gobierno para contribuir al bienestar de las familias nicaragüenses.
“El Código promueve un modelo de relaciones familiares enfocados en el respeto y la convivencia armónica”, destacó.













