Han pasado 19 años cuando el 10 de enero de 2007 se creó el Consejo de Comunicación y Ciudadanía mediante el Decreto No. 03-2007 publicado en La Gaceta, como una importante instancia dentro del Poder Ejecutivo, encargada de ordenar la comunicación del Estado, articular las instituciones y en mantener una relación directa con nuestro pueblo.
Desde ese momento quedaron definidas funciones precisas, integradas al nivel central de la Presidencia y orientadas a coordinar la información institucional en todos los niveles del Estado.
En esa decisión histórica se nombró a la Compañera Rosario Murillo como Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía en calidad de delegada de la Presidencia, estableciendo desde ese momento una conducción directa y permanente dentro del Ejecutivo.
La Gaceta estableció que el Consejo es una instancia de coordinación, participación y consulta, lo que implicó un esquema que integró ministerios, entes autónomos, alcaldías y estructuras territoriales en un mismo sistema de comunicación.
Este diseño permitió organizar el contenido de la información pública, alinear la comunicación de las instituciones y dar seguimiento a programas y políticas de forma coordinada, asegurando coherencia en la comunicación del Estado, defendiendo la verdad como parte fundamental de la paz, así como descontaminando las noticias.
Sobre esa base legal se desarrolló un esquema de funcionamiento que conectó el alma y nervio institucional con la comunicación diaria.
Uno de los ejes principales dentro de este esquema es la comunicación directa que se realiza a través de los Medios del Poder Ciudadano, donde se transmiten en tiempo real anuncios, informes y actualizaciones.
Esta dinámica integra información de todo el gobierno liderado por la Copresidencia así como de las 153 alcaldías municipales, lo que permite reflejar tanto la gestión nacional como la actividad local dentro de una misma línea estratégica de comunicación.
Además, el Consejo de Comunicación y Ciudadanía acompaña la difusión de la posición oficial del Estado frente a acontecimientos globales, en coordinación con las instituciones competentes, contribuyendo a que la información se comunique de forma ordenada tanto a nivel nacional como en el ámbito internacional.
De esta forma, se mantiene un flujo permanente que enlaza lo que ejecutan las instituciones con lo que se informa al país y al exterior, dentro de una misma línea de comunicación institucional.
Este modelo incorpora además un equipo de Medios del Poder Ciudadano, incluyendo radio, televisión y plataformas digitales, trasladando la información del ejecutivo y una cobertura de importantes actividades. Estos medios de comunicación están comprometidos con la paz, con la verdad, con la soberanía y con el bienestar del pueblo.
A este funcionamiento se suma el seguimiento permanente del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, que orienta, monitorea y coordina no solo la comunicación, sino también la ejecución de acciones en todos los ámbitos del Estado.
En el plano internacional, el Consejo, ha ampliado su alcance mediante acuerdos de cooperación con medios y organismos de potencias mundiales, incluyendo algunos como el memorándum con Sputnik en 2022, el acuerdo con la Administración Nacional de Radio y Televisión de China en 2024, el convenio con Izvestia en 2025 y la cooperación con el Grupo de Medios de China para el intercambio de contenidos audiovisuales, formación técnica y fortalecimiento de capacidades, incorporando nuevas herramientas en el ámbito comunicacional.
Durante 19 años, el Consejo de Comunicación y Ciudadanía se ha consolidado como vanguardia de la verdad y apóstol de la comunicación, enfrentando y superando los mensajes de odio, la desinformación y la mentira en esta guerra mediática.
La Copresidenta y Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía de Nicaragua, Compañera Rosario Murillo, a quien el pueblo nicaragüense reconoce como la verdadera arquitecta de la comunicación, ha venido conduciendo un mensaje EN DIRECTO, transmitido por todos los Medios del Poder Ciudadano.
Ahí anuncia las buenas nuevas, informa sobre el trabajo diario del país en todos los ámbitos y defiende la paz como nuestro tesoro, reafirmando que esta es una Nicaragua Cristiana, Socialista y Solidaria, elevando su fe y alabando a Dios desde su transmisión, promoviendo también la soberanía, el respeto entre los pueblos y el derecho de la Patria a vivir segura, tranquila y dueña de su propio camino.













