El sector avícola continúa consolidándose como uno de los principales pilares de la producción agropecuaria en Nicaragua, impulsando la generación de empleos, el abastecimiento del mercado nacional y el crecimiento económico mediante el incremento de la comercialización de huevos y carne de pollo.

Durante un recorrido de la Revista En Vivo de Canal 4, por la granja avícola La Esperanza, en el municipio de Nindirí, autoridades del Ministerio Agropecuario (MAG) destacaron que departamentos como Masaya, Granada, Managua, Chinandega y León concentran la mayor producción avícola del país, al tiempo que mantienen un monitoreo permanente para fortalecer la productividad y prevenir enfermedades como la influenza aviar.

La técnica agropecuaria del MAG en Masaya, Escarleth Amoretti, explicó que la institución realiza inspecciones mensuales en granjas semitecnificadas para recopilar información sobre producción, sanidad animal y rendimiento del sector.

"Este monitoreo consiste en visitar las granjas semitecnificadas de producción de huevos y de carne, donde evaluamos la cantidad de aves, la producción, la mortalidad y cualquier incidencia sanitaria. Todos estos datos son de gran valor porque permiten la toma de decisiones a nivel nacional", señaló.

Amoretti destacó que entre enero y mayo de 2026 la producción nacional alcanzó 16.1 millones de cajillas de huevos, superando las 14.8 millones registradas en el mismo período del año anterior, reflejando el crecimiento sostenido de esta actividad productiva.

"La mayoría es de consumo nacional, incluso este productor de la gran La Esperanza, él manda a la Costa Caribe, Chontales y a diversas partes del país", sostuvo.

En la granja La Esperanza, el productor Edward Aguilera explicó que actualmente mantienen 20.000 gallinas, de las cuales 15.000 están en producción y 5.000 en etapa de levante, abasteciendo mercados de Chontales, San Carlos y Waspam Norte.

Aguilera explicó que "normalmente la actividad avícola empieza a las 6 de la mañana, lo primero que uno hace es lavar los bebederos para que ellas siempre tengan agua limpa, posterior se le da su ración de alimento, que deben de consumir 110 gramos por gallina al día".

"Acá sacamos tres tamaño de huevos, el grande, mediano y el pequeño, la incidencia del tamaño va a depender de la edad de la gallina, entre más edad el huevo es más grande, la gallina cuando está en un promedio de 40 a 50 semanas el huevo es mediano y cuando la gallina comienza su ciclo de postura es un huevo pequeño", agregó.

Además de garantizar el suministro de alimentos, la actividad avícola representa una importante fuente de empleo para las familias.

"Actualmente tenemos ocho trabajadores", expresó Aguilera, quien detalló que el personal se encarga de labores de alimentación, recolección de huevos, mantenimiento, limpieza, bioseguridad y distribución de la producción.

El productor resaltó que el crecimiento de la granja ha sido posible gracias a la incorporación de tecnología, la capacitación técnica y el acompañamiento institucional.

"Mi papá comenzó con 500 gallinas y, gracias a Dios, al Buen Gobierno, ahora tenemos 25.000 gallinas, porque nos han venido asesorando con el acompañamiento del MAG, el MINSA, la Alcaldía y el IPSA", manifestó.

Agregó que la tecnificación ha permitido mejorar la productividad y abrir nuevas oportunidades para los pequeños y medianos productores.

"Hoy por hoy vienen los técnicos a asesorarnos y a indicarnos cómo mejorar, porque el Gobierno lo que quiere es que el pequeño productor vaya creciendo y no se quede en lo tradicional, sino que uno vaya creciendo en el rubro", indicó.

Destacó que "hay oportunidades de préstamos, financiamientos y antes no se miraba, y esto solo se puede lograr con la paz, trabajando y salir adelante siempre".

Como parte del fortalecimiento del sector, el Ministerio Agropecuario mantiene acciones permanentes de vigilancia sanitaria para evitar el ingreso de la influenza aviar al territorio nacional.

Las instituciones trabajan coordinadamente en el monitoreo de granjas, aves de patio y aves migratorias para preservar el estatus sanitario del país.

También, se le da seguimiento tanto a las granjas tecnificadas como a las semitecnificadas y a las aves migratorias, lo que ha venido a fortalecer que en Nicaragua no haya ningún tipo de incidencia.

El desarrollo de la actividad avícola continúa contribuyendo a la seguridad alimentaria, la generación de ingresos y la dinamización de la economía nacional, consolidándose como uno de los rubros estratégicos del sector agropecuario nicaragüense.

Comparte
Síguenos