El barrio San Judas está listo para celebrar una de las tradiciones más representativas de las fiestas patronales de Santo Domingo de Guzmán que es la Vela del Barco, actividad que reunirá este 31 de julio a cientos de familias en un ambiente de fe, cultura y convivencia.

Raymond Lisímaco Chávez, hijo del tradicionalista Lisímaco Chávez, compartió en la Revista En Vivo de Canal 4 que la celebración mantiene vivo el legado de su padre, reconocido por su aporte a las festividades de Santo Domingo y por preservar costumbres que forman parte de la identidad cultural de Managua.

Fiestas se viven en orden, paz y tranquilidad

"Ya estamos a las puertas de las festividades tradicionales. Qué bonito celebrar con el pueblo de Managua y de Nicaragua estas festividades, que se están llevando en orden, disciplina, amor, paz y tranquilidad, y sobre todo con el colorido y el jolgorio que nos caracteriza a nosotros los nicaragüenses", expresó Lisimaco Chavez.

Durante la entrevista, Raymond Lisímaco Chávez recordó la historia de su padre, quien en 1961 protagonizó el traslado de la imagen de Santo Domingo de Guzmán desde Las Sierritas hacia Managua.

"Lisímaco Chávez, para muchas personas que no saben, no manejan o no conocen la historia, fue un personaje que violentó una orientación que, en su momento, en 1961, la Iglesia y la Guardia Somocista, pues no querían dejar venir la imagen de La Sierrita hacia Managua porque, según decían, la imagen era muy santa y no podía andar en mano en mano. Entonces querían consagrarla directamente, a puerta cerrada, y que no viniera la imagen un primero y que se fuera un diez", recordó el tradicionalista.

Sostuvo que su padre "Lisímaco Chávez, estratégicamente, únicamente con su mente fría y los pies sobre la tierra, dijo: "No, no puedo permitir que estas festividades, que esta tradición se pierda. Dadas las circunstancias, él violentó, a eso de las cinco o cinco y pico de la mañana, la iglesia por la parte trasera. Entró a las instalaciones de la iglesia y salió por la parte trasera ya con la imagen de Santo Domingo".

Recordó que "Él hizo el forcejeo ante la piña, se viene con el Santo y posteriormente ya lo tiene en sus manos. Cuando la población mira y los militares se voltean, la Guardia se voltea, ellos quieren contrarrestar, pero la población se les tira como una avalancha a las personas que querían ir en contra de Lisímaco y ya él sale con la imagen victorioso en hombros. Eso le costó a Lisímaco sacrificio, llanto, dolor y sufrimiento".

Legado está vigente

La tradición de la Vela del Barco y la emblemática chicha de las Siete Quebradas continúa vigente en el barrio San Judas como parte del legado del tradicionalista Lisímaco Chávez, cuya historia y aporte a las festividades de Santo Domingo de Guzmán siguen siendo preservados por su familia.

Enfatizó que "ese es el mérito que Lisímaco Chávez se llevó como tradicionalista y, valga la redundancia, aquí estamos siguiendo su legado. Como Lisímaco era un personaje espontáneo, era una persona que no medía, era una persona que iba a lo que iba, no era una persona que andaba con cortinas. Te decía las cosas de frente".

"Lisímaco Chávez viene de raíces de Diriamba, diriambino, y como todo diriambino, como todo pueblano, tenía conocimiento de que en cada departamento, en cada lugar, hay una fiesta popular, una fiesta que realza a cada pueblo. Y todas esas actividades tradicionales de los departamentos tenían su bebida típica, como la chicha de maíz; algunos le llamaban la agualoja", recalcó su hijo Reymond.

Como parte de las actividades, este 31 de julio, a partir de las 2:00 de la tarde, saldrá en recorrido por las principales calles del barrio San Judas la réplica de Santo Domingo de Guzmán, la cual se encontrará con el tradicional Barco de Santo Domingo en la plazoleta Roger Deshon.

Expresó que "ya desde el 31, a las dos de la tarde, sale la réplica, la imagen de Santo Domingo de Lisímaco. Esta réplica sale a recorrer las principales calles del barrio San Judas. Es una réplica emblemática. Esta réplica mueve montañas; chiquita, pero milagrosa".

"Recorre las principales calles del barrio San Judas para encontrarse con el Barco de Santo Domingo, que posteriormente es velado en la plazoleta del Roger Deshon. Inicialmente, a las seis de la tarde iniciamos lo que es una fiesta popular totalmente gratis", indicó.

Posteriormente, desde las 6:00 de la tarde, las familias podrán disfrutar de una fiesta popular gratuita con juegos mecánicos, música filarmónica, marimba y diversas expresiones culturales que caracterizan estas festividades.

Mencionó que hay "jueguitos mecánicos para la recreación de los menores, tenemos la repartición de alimentos de mano de nuestra Mayordoma de las Fiestas Patronales, quien viene a repartir frito, chicharrón, moronga, cabeza de chancho, carne desmenuzada y un sinnúmero de platillos típicos nicaragüenses; eso es a partir de las seis de la tarde". 

"De ahí en adelante ya se está repartiendo el alimento, siempre con el colorido que caracteriza a los nicaragüenses, banda filarmónica, marimba y el jolgorio que siempre prevalece en estas festividades tradicionales", dijo Lisimaco Chávez.

"Nosotros destazamos tres cerdos, lo que nos permite promediar unos mil cien servicios de comida que son repartidos la noche del 31 de julio", expresó.

Remarcó que "esto es un proceso; ahorita andan trayendo la carne que se va a cocer para desmenuzar porque le agregamos 200 libras de pollo para hacer la rostizada. Agregamos otros platillos típicos nacionales, yuca, queso frito. Esto conlleva tiempo y gasto". 

Chicha de las Siete Quebradas

Destacó que en estas festividades tradicionales en la casa del tradicionalista Lisimaco Chávez no puede faltar la tradicional chicha de las Siete Quebradas.

Sostuvo que "nosotros preparamos aproximadamente cuatro barriles. Inicialmente se hacen mil bolsas para repartirlas a las personas que van entrando en la fila. Posteriormente, vienen personas con su recipiente, su litro, su botella de dos litros, su medio galón o su galón. Y aquí, como buenos nicaragüenses, se las rellenamos; se las cargamos, eso es para el deleite de la población".

Según relató su hijo, Raymond Lisímaco Chávez, la emblemática bebida de la Chicha Quebrada surgió inspirada en las costumbres populares de los pueblos nicaragüenses y en un singular ritual de preparación que, con el paso de los años, se convirtió en una de las tradiciones más esperadas de las celebraciones patronales en Managua.

"Lisimaco Chávez dijo: 'Voy a implementar una chicha para que me recuerden siempre'. Y, valga la redundancia, le pegó, porque hizo la chicha Siete Quebradas. Inventó prepararse, reservarse siete días con anticipación y lavarse las siete partes del cuerpo", mencionó.

Destacó que "las siete partes del cuerpo... Te lo voy a dejar de tarea para que los televidentes analicen y me digan cuáles son: una, dos, tres, cuatro, cinco, el juego bucal, seis, y la cabellera. Hermano, te puedes imaginar siete días fermentando. Ahora saquen ustedes sus numeraciones". 

Asimismo, agradeció el respaldo que brinda el Gobierno de Nicaragua para la realización de estas actividades, destacando que la organización de la celebración requiere un amplio esfuerzo logístico para garantizar que las familias disfruten de esta expresión de fe y cultura.

"Agradezco al Buen Gobierno, que siempre está de cara a estas festividades apoyando a cada uno de los comités para que estas celebraciones se lleven a cabo. Porque, si no tuviéramos ese apoyo, esto no se llevaría a cabo, ya que conlleva gastos grandes y es para el deleite de la población, para que disfrute y celebre como debe celebrar", remarcó el hijo del tradicionalista Lisímaco Chávez.

Finalmente, Raymond Lisímaco Chávez extendió una invitación al pueblo de Managua y de toda Nicaragua para participar en la Vela del Barco y compartir una jornada de tradición, devoción y alegría en honor a Santo Domingo de Guzmán.

"Yo le hago la formal invitación al pueblo de Nicaragua y al pueblo de Managua para que vengan con fe, amor y devoción a celebrar, a deleitarse y a gozar estas festividades tradicionales que son una vez al año, pero que son de cada uno de ustedes", recalcó.

"Vengan a disfrutar de su alimento. Recuerden que tenemos frito, chicharrón, cabeza de chancho, moronga, maduro frito, tajadas y yuca. Es un deleite de comida que, con solo verla, a veces hasta se quita el hambre", concluyó Raymond Lisímaco Chávez.

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