La tradicional fiesta del Palo Lucio volvió a reunir a miles de devotos en la capital para dar la bienvenida a las festividades en honor a Santo Domingo de Guzmán, patrono de los managuas, como un alegre preámbulo a la bajada de la imagen a la ciudad.
Organizada por la familia Barahona desde hace 51 años, esta colorida celebración del folclore nicaragüense contó con la asistencia de autoridades de la Alcaldía de Managua. Durante el evento, los asistentes disfrutaron de un ambiente de fervor popular y degustaron platillos típicos como el tradicional nacatamal y la chicha de maíz.
“Todos los años elaboramos platos típicos, los que compartimos con el pueblo de Managua, es para nosotros un orgullo mantener vivo el legado cultural de nuestro padre, llenos de regocijo y agradecemos el respaldo de nuestras autoridades porque nos dan acompañamiento para que estas fiestas siempre estén vivas y los hijos de los tradicionalistas estamos dando continuidad a lo que un día nuestro padre 'Chema Pelón' inició, además, es un pago de promesa por la salud de nuestra hermana”, dijo Eduardo Barahona (Chemita), del Comité de Palo Lucio.

El vicealcalde de Managua, Enrique Armas, destacó el arraigo cultural de esta festividad que se ha convertido en un pilar del patrimonio capitalino.
"Estamos celebrando junto al tradicionalista Barahona, sus 51 años pagándole promesa a Santo Domingo de Guzmán, celebrando junto al pueblo que viene a estas fiestas. Esta es una alegría que disfrutamos gracias a esa paz que nos garantiza el Comandante Daniel y la Compañera Rosario, esa paz que nos brinda nuestra Policía Nacional y que nos permite hacer actividades de este tipo”, señaló.
Con el Palo Lucio, la feligresía da por iniciadas oficialmente las fiestas patronales, reafirmando la fe, la identidad y las costumbres que identifican a la capital.













