Este 13 de agosto se conmemora y celebra la vida del Comandante Tomás Borge Martínez, el revolucionario que hizo de la lealtad, el compromiso y su vocación de servicio. Valores que forman parte de sus mejores virtudes, en la que siempre puso en primer lugar a la patria.
Se cumple el 96.° aniversario de su natalicio, el destino y la vida hizo que viniera al plano terrestre, cuatro años después del nacimiento del Comandante Fidel Castro Ruz, líder histórico de la Revolución Cubana .
Tomás y Fidel, dos seres extraordinarios que no solo comparten la misma fecha de nacimiento, también comparten el don de servicio, de profetas de sus tierras, de guías que irrumpieron para la historia de sus pueblos .

El Comandante Tomás Borge Martínez, fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional ( FSLN ) junto con el Comandante Carlos Fonseca Amador y otros patriotas, siempre fue un visionario que dejó huellas imborrables y fue profeta, sus palabras y enseñanzas están vigentes en cada proyecto revolucionario y evolucionario que protagoniza el Pueblo Presidente .
Hablar de las virtudes de Tomás es hablar de lealtad a sus ideas, a sus compañeros de lucha, al FSLN y a la Revolución, la juventud heroica de todos los tiempo así lo reconoce y lo toma como ejemplo, igual lo hacen cada miembro de las instituciones que ayudó a fundar, a formar en acción y pensamiento, como el Ministerio del Interior y la Policía Nacional.
Todo aquel que conoció al ser humano, al guerrillero, al poeta, al historiador, al padre, al esposo, al que sufrió las más crueles torturas de manos de esbirros de la dictadura somocista, destacan en Tomás su solidaridad, su lealtad a su ideas y su profundo humanismo.

Ese humanismo que se hizo verbo cuando le dijo a su torturador que su venganza personal sería que sus hijos pudieran ir a la escuela, tener salud gratuita, tener parques, carreteras, tener una Nicaragua libre y en paz.
Ese fue Tomás que no se equivocó cuando dijo “aunque se mueran de rabia, habrá Frente Sandinista, hoy, mañana y siempre”, legado que se traduce en la continuidad de un proyecto revolucionario que va viento en popa entregando protagonismo al Pueblo Presidente.
“Cuando el Comandante Tomás decía ‘habrá Frente Sandinista, hoy, mañana y siempre’ hablaba de la continuidad de ese proyecto histórico revolucionario con el protagonismo de las nuevas generaciones que es liderada por el Comandante Daniel y la Compañera Rosario”, refirió la compañera Darling Hernández, ministra de la Juventud y miembro del Consejo Nacional de la Juventud Sandinista.

Para los jóvenes esa frase se convierte en legado y compromiso para las nuevas generaciones de revolucionarios que deben mantener esos valores de lealtad y compromiso al servicio del pueblo.
“Ese compromiso se traduce en mayor estudio, mayor servicio, mayor formación política, mayor organización. El joven tiene por naturaleza el instinto de aportar a su patria desde la organización colectiva en el barrio y la comunidad. Este compromiso se traduce en una juventud que día a día tiene que avanzar en las nuevas luchas, pero sin perder los valores, ni el sentido histórico, combinar la historia con la solidaridad, con respeto a la soberanía y la dignidad”, valoró Darling al recordar a Tomás, junto a sus ideas y espíritu que se materializan en cada programa de bienestar.
Al hablar de los nuevos retos, Hernández considera que en los momentos actuales, la principal hoja de ruta para la juventud es seguir formándose y tomar de ejemplo a Tomás, capacitarse desde el punto de vista social, académico e ideológico para vencer la pobreza; el enemigo común de las familias.

“Nuestro reto principal es la formación desde el estudio, desde la formación ideológica, para ponerse eso al servicio de la humanidad en este mundo cambiante, la evolución es constante y desde ahí la juventud no puede perder sus ideales, la firmeza, esa lealtad, el compromiso con la patria, que no cambia porque cada generación tiene su propia lucha, pero los ideales que nos ha dejado el Comandante Tomás son firmes, de esta generación y de las venideras”, resaltó Darling.
Seguir sirviendo al pueblo y mejor
Otro aspecto que Darling toma en cuenta, es que el compromiso por mantener vivo el legado de Tomás, también pasa por defender las verdades verdaderas. “El compromiso tiene que ver con defender las verdades verdaderas de nuestro pueblo ante un mundo que atenta contra la paz desde las herramientas de la desinformación. Nosotros debemos ser los principales promotores de nuestras realidades, sentirnos orgullosos de lo que somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos”.
La luz y la humildad
Cuando se habla de dónde venimos, la ministra del Interior, compañera María Amelia Coronel Kinloch, resaltó la historia de lucha del Comandante Tomás, que desde muy jovencito se expresó en las calles y escuelas de Matagalpa. Ahí Tomás junto con el Comandante Carlos, cultivaron su amistad, sembraron semillas de amor al pueblo y la Revolución, esos son los orígenes que fecundaron al Ministerio del Interior, a la Policía Sandinista y en otras entidades como el Sistema Penitenciario Nacional, la Dirección General de Migración y Extranjería y los Bomberos. Cada piedra fundacional de estas entidades tiene la conciencia popular y revolucionaria de Tomás.
Coronel Kinloch destacó que cada entidad está impregnada de ese espíritu de servicio del Comandante Tomás, que cuando fundó el Ministerio del Interior siempre insistía que la razón de ser era servir al pueblo, garantizar paz y tranquilidad.
“La principal herencia del Comandante Tomás, creemos que es su humanismo. Nunca podemos perder esa cercanía humana que tenía con la población, con las necesidades de la población y eso tiene que ser una parte integral de nosotros que somos parte del Ministerio del Interior”, señaló la ministra.

Añadió que emular y ser como el Comandante Tomás es difícil, pero cuando se trabaja con el deseo de servir se hace más fácil y con esa mentalidad, se puede lograr que la población se sienta más protagonista de sus conquistas.
La ministra expresó que para los miembros del MINT el reto es que la población esté satisfecha con su trabajo. "Es el desafío más difícil que se puede alcanzar, no imposible, y constituye la principal meta en el Ministerio del Interior: lograr que cada día acerquemos nuestro trabajo— al pueblo—, y seamos mejores y más profesionales.
El Comandante Tomás, es historia revolucionaria, es heroísmo y también humildad, un ser integral que con sus acciones daba ejemplos de cómo debe comportarse un revolucionario.
“Era tan integral su historia, que nosotros no podemos quedar en menos. Eso significa que cada día debemos de aprender a hacer este trabajo mejor, eso significa que también tenemos y no podemos jamás dejar el lado humano que tenía el Comandante Tomás Borge”, sostuvo.

Cuenta la ministra María Amelia que Tomás cuando fundó y dirigió el Ministerio del Interior, sentó sus bases que tenían mucho que ver con el programa histórico del FSLN, que incluye la enseñanza, la capacitación, ser mejores seres humanos y ser solidarios.
“Eso en nuestro trabajo puede significar, que en el Sistema Penitenciario cada vez nuestro reto es la unidad familiar, pero a la vez que nuestros albergados tengan una profesión, un oficio para el día de mañana salgan y logren encontrar un trabajo, uno digno para poder mantener a su familia. En migración significa que cada vez que atendamos un trámite, ya sea para nacionales o de otras nacionalidades, lo hagamos con eficacia, también que seamos más tecnológicos y lo hagamos más rápido. Imagínate en los bomberos que cada segundo cuenta para dar una atención en una emergencia, entonces esos son retos enormes. Y por eso el ejemplo del Comandante Tomás nos enseña a ser cada vez más integrales en nuestro trabajo sin perder la parte profesional y el humanismo", comentó.
Esa parte de ser más integral y profesional debe tener como propósito también el fortalecimiento de la paz, la seguridad y la tranquilidad de las familias.

La compañera María Amelia sostuvo que el pensamiento de Tomás también enseña que la paz debe ser el tesoro al cual debemos aspirar a tener siempre “nosotros tenemos un rango grande y abundante en nuestro trabajo, claro, no lo hacemos solo, están nuestros hermanos de la Policía Nacional, el Ejército de Nicaragua y todos trabajamos para asegurar la paz y la tranquilidad, que el nicaragüense vaya a cualquier lado, este tranquilo y pueda hacer sus trámites, y estemos ahí nosotros para ellos, sin perder como dije nunca el humanismo que es lo más importante”.
El Comandante Tomás nació en una Nicaragua que era defendida por el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional del General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino que luchaba por un país libre, soberano, con dignidad y por la paz.
Una Policía con principios y valores revolucionarios sandinistas
Mientras Sandino se internaba en las montañas de Las Segovias para luchar por la paz, el Comandante Tomás vivía sus primeros años en su Matagalpa, años después el niño fue creciendo y desarrollando su espíritu revolucionario, conociendo de la historia y las luchas del General Sandino, viviendo de joven las atrocidades de la Guardia Nacional de Somoza, de la inseguridad de ser chavalo y revolucionario.
Cuando la Revolución Popular Sandinista triunfa, Tomás junto a otros revolucionarios funda la Policía Sandinista en septiembre del año 1979.
El Primer Comisionado Francisco Díaz, Jefe de las Fuerzas Policiales, recordó que Tomás al fundar esta institución, la concibió como una entidad al servicio del pueblo, surgida del seno popular, integrada por hombres y mujeres obreros, campesinos, maestros y jóvenes patriotas.

“Cuando el Comandante Tomás Borge nos decía que debíamos de ser los centinelas de la alegría del pueblo, nos transmitía una profunda responsabilidad; proteger la paz, la tranquilidad y seguridad de las familias y comunidades. Esa premisa sigue vigente y se refleja en el trabajo preventivo de la lucha contra la delincuencia común, contra la delincuencia organizada, en la atención a las emergencias y en la cercanía permanente a la comunidad. Ser centinela significa estar vigilante para que nuestro pueblo pueda vivir y trabajar en paz”, valoró.
El Comandante Tomás Borge a lo largo de su vida y de su lucha, cuando fundó la Policía siempre se preocupó porque la institución estuviera integrada por hombres y mujeres solidarios, humanistas, eso para él significaba ser mejor servidor y no escatimaba en mencionarlo cada vez que se encontraba con los miembros policiales.
“Para nosotros desde la Policía, esas palabras del Comandante Tomás Borge Martínez constituyen un compromiso permanente, el Comandante Borge no concebía una Policía grande únicamente por su capacidad operativa, sino por la calidad humana de sus hombres y mujeres. Ser la mejor significa actuar con lealtad, disciplina, honestidad, valentía, profesionalismo y un profundo sentido de servicio al pueblo. Cada policía debemos esforzarnos todos los días por honrar ese legado mediante un trabajo eficiente, cercano a las familias y comunidades y sustentado en principios y valores revolucionarios sandinistas”, reseñó Díaz.

Tomás también contribuyó a la Nicaragua soñada, a la patria libre y soberana desde la Asamblea Nacional, ahí alzó su voz firme contra las políticas neoliberales. Se le recuerda tenaz y contundente defendiendo las conquistas de la Revolución que pretendieron ser eliminadas por los gobiernos neoliberales, administraciones dóciles a los imperios del norte y ahí estaba Borge defendiendo al pueblo.
Tomás, el diputado leal al pueblo
El diputado sandinista Filiberto Rodríguez, recordó y resaltó esa permanente lucha del Comandante Tomás, su elocuencia para hablar por el pueblo desde su asiento en la Asamblea Nacional.
“El Comandante Tomás y el Comandante Carlos al fundar el FSLN nos garantizó ese legado de compromiso, de amor y de lucha permanente y desde la Asamblea Nacional como diputado el Comandante Tomás fue un referente para nosotros, porque siempre estuvo al frente de las tareas y de las principales luchas para defender las conquistas de la Revolución desde toda posición, en el Parlamento no fue diferente, siempre fue un ejemplo de lucha y de practica”, subrayó.

Filiberto dijo que desde su posición como legislador, Tomás dejó huellas de lealtad al pueblo y al FSLN , a los dirigentes ya la historia revolucionaria.
"Fue un ejemplo, dejó un gran legado de lealtad, leal a su bandera, leal al Frente Sandinista , leal a la lucha revolucionaria, leal a sus compañeros como muchas veces lo demostró y decía: voy a morir con el frente en alto. Porque siempre fue leal con la Revolución, con la patria, con la bandera del Frente Sandinista y eso fue lo más importante porque nos enseñó que el camino y el papel de los militantes era poner en primer lugar al pueblo ya su patria. Decía Tomás: ser militante del FSLN es estar a la primera hora, ser los primeros en la tarea, ser los últimos en salir, ser consecuente, ser buen padre, ser buen hijo, ser buen esposo. Siempre sus consejos eran para crear conciencia de ser mejores seres humanos”, manifestó.
Y es que Tomás siempre buscó ser cada día mejor, ser más leal, ser mejor sandinista, mejor militante, mejor esposo, mejor padre, mejor revolucionario, lo dicen cada una de las personas que lo conocieron. Él siempre llamó al militante sandinista ser mejores cada día, a ser leales siempre, lo decía en cada entrevista, en cada discurso, en cada acto y lo dijo siempre que estaba junto con el Comandante Daniel y la Compañera Rosario , que la lealtad era la principal virtud del revolucionario sandinista.













