En el marco de la conmemoración del 46.º aniversario de la Gran Cruzada Nacional de Alfabetización, brigadistas de esta epopeya educativa compartieron sus experiencias con las nuevas generaciones, en un conversatorio realizado en la Casa de Cultura y Creatividad Hugo Hernández Oviedo.
Al encuentro, denominado “Convirtiendo la Oscurana en Claridad”, asistieron miembros de Juventud Sandinista de los territorios e integrantes de las Unidades de Victorias. Durante la actividad, los protagonistas rememoraron agosto de 1980, cuando culminó la misión de llevar el pan del saber y la luz de miles de nicaragüenses que no sabían leer ni escribir.
Pedro Pablo Castillo, director de Patrimonio Histórico de la Alcaldía de Managua, indicó que son 46 años de esta Gran Cruzada, un logro de la Revolución que alncazó a disminuir los niveles de analfabetismo, y una misión cumplida de la Juventud Sandinista que nacía también en ese año.

“Las Casas de Cultura y Creatividad de Managua estamos conmemorando una epopeya que marcó las páginas de la historia de Nicaragua, cuando hace 46 años, el 23 de agosto culminó la Gran Cruzada Nacional de Alfabetización”, dijo Castillo.
María de los Ángeles Reyes, una de las brigadistas presentes, compartió que le tocó alfabetizar en Chontales, una experiencia que considera fue emocionante.
Reyes tenía 19 años cuando partió de su hogar, hoy tiene más de 60 años. “Y la verdad, que todavía me emociono recordar cada uno de los momentos que vivimos, desde la organización a nivel nacional, estudiantes de secundaria, universitarios, para que pudiésemos ir a esta gran gesta que fue de entrega de amor a nuestra población”, aseveró.

De esta gran gesta, María de los Ángeles hoy destaca el avance que se ha tenido en educación gracias a la Revolución.
“A mí me encanta ver ahora cuántas escuelas se han abierto en los lugares que estuvimos que no habían ni siquiera un ranchito para poder enseñar y nosotros enseñamos en las casas de los protagonistas en el campo”, puntualizó.
Como parte del evento también se expusieron objetos originales de la Cruzada como carné, hamacas, fotografías, el uniforme usado por los centenares de jóvenes alfabetizadores, entre otros.













