La Revolución Popular Sandinista apenas había triunfado cuando los jóvenes que participaron en la lucha contra la dictadura comenzaron a incorporarse a las tareas de la Nicaragua que surgía después del 19 de julio de 1979, siguiendo una trayectoria que tenía antecedentes entre 1959 y 1961, cuando estudiantes y trabajadores formaron parte de la Juventud Democrática Nicaragüense, la Juventud Patriótica Nicaragüense y la Juventud Revolucionaria Nacionalista. La experiencia acumulada desembocó, tras la victoria revolucionaria, en la organización de la nueva militancia juvenil, que dio un primer paso el 23 de julio y un mes después, el 23 de agosto, quedó constituida formalmente como Juventud Sandinista 19 de Julio. Desde aquel momento han transcurrido 47 años y el nombre que terminó prevaleciendo en todo el país, Juventud Sandinista, sigue identificando a las generaciones que se han sumado al FSLN a lo largo de su historia.

Con la organización ya constituida, los adolescentes pasaron a tareas que muy pronto los llevaron por distintos puntos de Nicaragua. El 23 de marzo de 1980 comenzó la Cruzada Nacional de Alfabetización y durante cinco meses decenas de miles de muchachos y maestros llegaron hasta comunidades rurales para enseñar a leer y escribir, también participaron en los cortes de café y algodón, apoyaron labores comunitarias y trabajaron en la producción. Mientras aprendían y enseñaban, compartían las faenas del campo y atendían las necesidades de las comunidades, llevando a la práctica las tareas que el escudo histórico de la Juventud Sandinista resumía en tres palabras, Estudio, Defensa y Producción. La generación de los primeros años revolucionarios combinó sus estudios con el trabajo junto al pueblo y tuvo en la alfabetización una de sus mayores experiencias de participación popular.

Después de enseñar a leer y escribir en las comunidades, siguieron trabajando junto a las familias en el campo y participaron en las labores productivas, hasta que la guerra impuesta por el imperialismo yanqui los llevó también a la defensa de Nicaragua durante la década de los ochenta, en medio de fuertes presiones económicas. En 1990, el cambio de gobierno se produjo tras unas elecciones celebradas bajo el chantaje que Estados Unidos ejerció contra el pueblo nicaragüense, sometido por largo tiempo al conflicto armado y al cerco económico, mientras pesaba sobre el voto la amenaza de que aquella agresión continuaría si el Frente Sandinista permanecía en el poder. Tras aquel resultado electoral, la juventud siguió luchando en las calles, se mantuvo activa dentro del movimiento estudiantil, salió a defender la educación y se movilizó para enfrentar las privatizaciones. Con el paso del tiempo, nuevas generaciones que habían crecido en otras circunstancias fueron tomando responsabilidades junto a quienes las antecedieron, dando continuidad al relevo dentro del sandinismo desde las luchas populares.

El regreso del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional en 2007 abrió otro tiempo para quienes habían mantenido viva la militancia durante los años anteriores. La Juventud Sandinista llevó su trabajo a las universidades, amplió su presencia en los centros de secundaria y tecnológicos, llegó a los barrios para acompañar a las familias y trabajó junto a las comunidades, mientras promovía el deporte entre los muchachos, impulsaba actividades culturales, participaba en acciones para proteger el medioambiente, acompañaba los programas sociales y utilizaba la comunicación y las redes para llegar a más personas. Desde los municipios y departamentos, sus integrantes comenzaron también a plantear propuestas y preparar actividades que luego se llevan a todo el país. Así fueron entrando nuevas generaciones, cada una desde las actividades en las que participa y con nuevas maneras de aportar, pero siempre cerca de la gente y tomando el relevo de quienes abrieron camino desde los primeros años.

Ese relevo también lleva consigo la memoria de los héroes y mártires, cuyas enseñanzas siguen llegando a quienes hoy integran la Juventud Sandinista y se expresan cuando practican la solidaridad, aman a la patria, defienden la soberanía, trabajan unidos y sirven al pueblo. Al mismo tiempo, miles estudian carreras universitarias o técnicas y encuentran oportunidades que les abren caminos para prepararse y aportar desde sus profesiones. Quienes se acercan a la Juventud lo hacen desde distintas experiencias, algunos practican deportes y desde ahí participan, otros desarrollan sus talentos en la cultura, se suman al cuidado del medioambiente, comunican a través de las redes o se suman voluntariamente a distintas tareas junto a la población. Así, quienes nacieron décadas después de 1979 reciben la historia de quienes los precedieron y la continúan desde la Nicaragua sandinista, de paz, libre, soberana, cristiana, socialista y solidaria, de estos nuevos tiempos y de nuevas victorias.

Al conmemorarse los 47 años de la Juventud Sandinista, la Copresidenta Compañera Rosario Murillo les dedicó palabras que enlazan aquella historia con quienes hoy toman el relevo. La misma juventud reconoce en la Compañera Rosario a una de las principales artífices de la fortaleza que ha alcanzado, porque ha creído en los jóvenes, los ha apoyado, ha impulsado su protagonismo y la restitución de sus derechos, abriéndoles oportunidades para estudiar y participar en la Nicaragua de estos tiempos. Esa confianza se expresa también en el mensaje que les dirigió, “Protagonismo de Juventud, esa Juventud Heroica de todos los Tiempos... Juventud Sandinista 19 de Julio, Revolucionaria y Evolucionaria, y cómo hemos avanzado, y cómo nos hemos venido apropiando de los logros del Pueblo Presidente, desde la Juventud Presidente. Estamos en todas partes. Y los Jóvenes, qué son los Jóvenes ? Son la Esperanza y el Futuro de nuestra Nicaragua. Felicitémonos todos, por la calidad humana y revolucionaria, por la inteligencia aplicada al Amor a Nicaragua, de esta Juventud de estos Tiempos, que construyen con Alegría los Nuevos Tiempos”, manifestó la Compañera Rosario.

Y esa fe que la Copresidenta ha depositado sobre los jóvenes se mantiene al cumplirse los 47 años de la Juventud Sandinista, dentro de una Nicaragua donde la paz guía el rumbo del Buen Gobierno encabezado por la Compañera Rosario Murillo y el Comandante Daniel Ortega. Quienes hoy forman parte de sus filas nacieron bajo tiempos distintos a los de aquella primera militancia y muchos conocen las etapas anteriores por lo que les han transmitido sus padres, sus familias y quienes los antecedieron. Esa historia pasa así de una generación a otra, llega a quienes viven su propia época, asumen las responsabilidades del presente y siguen junto al Frente Sandinista el camino que otros iniciaron antes que ellos.

Dicho compromiso tiene ahora una cita concreta. La Juventud Sandinista respalda incondicionalmente las reformas parciales a la Constitución Política porque las asume como parte de lo que más beneficia al pueblo, al reafirmar la soberanía y la autodeterminación de los nicaragüenses, preservar la paz y la estabilidad, y abrir camino al desarrollo y al progreso del país. Este próximo jueves llevará ese respaldo ante la Comisión Especial de la Asamblea Nacional encargada de las consultas, donde la Juventud Presidente ratificará su posición frente a los cambios constitucionales. A 47 años de su fundación, llega a esa consulta no solo para acompañar una decisión, sino para defender el rumbo que quiere para Nicaragua y el futuro que está llamada a construir.

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