Con el compromiso de continuar el legado de los Héroes y Mártires, inició este miércoles la jornada conmemorativa por el 48.º aniversario de la Insurrección de Septiembre de 1978 y la Toma del Comandito de Monimbó, en el departamento de Masaya.
El mes de septiembre de 1978, marcó la etapa crucial de la insurrección popular. El Comandito de Monimbó, representaba un puesto o cuartel de control y represión de la guardia somocista, que fue tomado por combatientes populares del municipio, armados con bombas de contacto y con sus tradicionales máscaras folclóricas, símbolo de resistencia y espíritu libertario de la comunidad indígena monimboseña.
En esta jornada, se recuerda el legado de lucha, valentía, amor y compromiso de Aurelio Mercado Méndez, Francisco Gaitán Espinoza, Alfonso López Pavón, jóvenes en edades entre 19 y 23 años, que cayeron en combate en la histórica Toma del Comandito de Monimbó, parte de la gesta insurreccional del pueblo nicaragüense contra la dictadura somocista.

Desde horas tempranas, las autoridades departamentales y municipales del departamento de Masaya, Juventud Heroica y Unidades de Victorias, se hicieron presentes en el cementerio de la comunidad indígena de Monimbó, para depositar flores y reafirmar el legado y compromiso con los Héroes y Mártires.
La secretaria política del departamento de Masaya, Guiomar Irías, destacó que hoy se recuerda el legado de lucha, valentía de los jóvenes de esa época, reafirmando en este 48.º aniversario, el compromiso con la lucha por la paz y amor a Nicaragua.
“Aquí estamos toda la militancia sandinista de Masaya, conmemorando el 48 aniversario de la gesta heroica conocida como la toma del Comandito, donde una escuadra de combatientes, lograron derrocar a la guardia somocista en 1978 y entraron a este Comandito, se lo tomaron y lograron sostenerse durante muchas horas, pero lógicamente en esa batalla desigual contra la guardia somocista, cayeron compañeros que hoy honramos y recordamos con mucho cariño. También, parte de la insurrección popular sandinista en Masaya, fue una lucha en la que muchos jóvenes se integraron, entre ellos el Comandante Ulises Tapia Roa, quien cayó en combate un 10 de septiembre”, compartió.

Irías reiteró que cada Héroe y Mártir entregó su vida por amor a Nicaragua y a Masaya, y reafirmó el compromiso de continuar esta lucha en defensa de la dignidad, la soberanía, la paz y la tranquilidad de las familias nicaragüenses.
Las actividades continuaron en el monumento del Comandito, donde más de 200 niños y niñas de diferentes colegios, junto a las Inditas e Inditos Bonitos de Monimbó, rindieron homenaje a los Héroes y Mártires con la entrega de flores de patio y canastitas florales.
“La lucha de nuestros Héroes y Mártires, la sangre que ofrendaron, es producto de la alegría y la paz que hoy vive Nicaragua, con educación gratuita de calidad, merienda escolar, padres de familia involucrados en las diferentes estrategias educativas”, comentó.

La jornada conmemorativa continuó con el Desfile de Amor y Homenaje a los Inmortales Héroes y Mártires, que incluyó el tradicional desfile de banderas, en el que participaron estudiantes y bandas musicales. El recorrido partió desde el Tiangue con destino al Comandito, en Monimbó.
William Guerrero, de Juventud Sandinista, reiteró que esta juventud de mística revolucionaria reafirma el respaldo firme de conciencia, seguir trabajando por la paz, tranquilidad y soberanía de nuestro pueblo.
Combatientes con Juventud Sandinista
La coordinadora departamental de la Juventud Sandinista de Masaya, Daniela Sánchez, en sus palabras de bienvenida, resaltó el agrado de compartir esta tarde con familiares y combatientes de esta gesta, expresando la estima y admiración a cada uno de los compañeros.

Durante el almuerzo que se realizó en el Mercado de Artesanías, los compañeros y compañeras combatientes sobrevivientes y familiares se mostraron emocionados por este encuentro de reconocimiento.
“Estar hoy con mis compañeros aquí, sentados en este almuerzo, me emociona poder recordar ese momento, en el que di mi granito de arena para la liberación de Nicaragua. Hoy, a 48 años, vivimos en paz, de la mano de nuestro Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo”, dijo el sobreviviente, Sergio García González.













