Son nuevos tiempos en Nicaragua, con una democracia directa donde el pueblo participa en los asuntos que forman parte de su vida cotidiana, impulsada por el Buen Gobierno Sandinista mediante un modelo popular e inclusivo que permite a las familias y comunidades hablar con sus autoridades, expresar lo que piensan, plantear sus
necesidades y presentar propuestas sobre temas de interés para todos, haciendo que la gente tenga voz y voto en las decisiones que definen el rumbo del país, participación reconocida también en la Constitución Política al señalar a la persona, la familia y la comunidad como protagonistas y establecer que el poder reside en el Pueblo Presidente.
En un hecho histórico y sin precedentes, los diputados dejaron el órgano legislativo para ir hasta los municipios y legislar directamente con el pueblo, acercándose a las familias para escuchar lo que tienen que decir sobre las reformas constitucionales, conocer sus opiniones, recibir planteamientos y discutir con la gente los cambios propuestos antes de continuar el proceso en la Asamblea Nacional, más de 300 mil personas participaron de manera presencial y virtual en el primer momento de la consulta, mientras la segunda etapa, denominada Hay Patria, continúa llevando este diálogo a los territorios y tiene previsto llegar al menos a 90 municipios del país, manteniendo abierta la participación popular hasta enero de 2027, antes de que las reformas sean discutidas y aprobadas en segunda legislatura.
Los 14 partidos políticos legalmente constituidos en Nicaragua respaldaron las reformas constitucionales, entre ellos la Alianza por la República (APRE), el Partido Liberal Nacionalista (PLN), el Movimiento Yapti Tasba Masraka, el Partido Resistencia Nicaragüense (PRN), Alternativa por el Cambio (AC), el Partido Movimiento de Unidad Costeña (PAMUC), el Partido Autónomo Liberal (PAL), el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), el Movimiento Indígena Progresista de la Moskitia, la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), el Partido Unidad Cristiana (PUC), el Partido Liberal Independiente (PLI) y el Movimiento Liberal Constitucionalista Independiente (MLCI), respaldo expresado durante el encuentro con la Comisión Especial de Carácter Constitucional, donde las distintas organizaciones coincidieron en temas relacionados con la paz, la seguridad, la estabilidad, la soberanía y la autodeterminación del país.
La democracia directa en Nicaragua también quedó reflejada en la participación de la gente el pasado jueves 24 de septiembre, durante el Tercer Ejercicio Nacional de Protección ante situaciones de emergencia, que movilizó a 2 millones 125 mil 175 protagonistas en 7 mil 352 barrios y comunidades del país, donde estudiantes, docentes, trabajadores, brigadistas, familias y pobladores se sumaron junto a las instituciones en 11 mil 685 escenarios preparados para actuar frente a distintos riesgos, porque involucrarse también significa tomar parte en asuntos que afectan directamente el lugar donde se vive, asumir responsabilidades, aportar desde cada espacio y prepararse ante posibles desastres naturales, aporte que hace que los nicaragüenses dejen de ser espectadores y formen parte de las acciones que inciden en su día a día.
La presencia del pueblo en barrios y comunidades ayuda a comprender mejor qué significa Pueblo Presidente, concepto que pone a la población como protagonista de las decisiones relacionadas con su vida económica, política, social y cultural, más allá del momento de acudir a las urnas, dentro de un modelo que desde 2007 ha llevado la participación hacia los territorios y que en 2012 quedó sustentado en valores cristianos, ideales socialistas y prácticas solidarias, con el desarrollo humano y la lucha contra la pobreza entre sus principales propósitos.
Esta forma de gobernar también llegó a las municipalidades con Pueblo Alcalde, acercando las decisiones al lugar donde vive la gente, participando en temas que tienen que ver con la salud, aportando en la educación, acompañando las actividades productivas, preparándose ante desastres y planteando mejoras en los servicios que reciben las comunidades, a partir del diálogo y contacto directo entre ciudadanía y autoridades.
La democracia directa también ha estado presente en los planteamientos de la Copresidenta Compañera Rosario Murillo, quien al referirse a la participación del pueblo y al camino que sigue Nicaragua manifestó:
“El Pueblo Presidente se organiza para cumplir con todas las exigencias de los caminos y rutas hacia un mundo mejor, justo, democrático, progresivo, libre, honroso, fraternal, amplio de infatigable labor, ávido de futuro y vida. Con Fe y Esperanza todo es posible y para eso estamos unidos, para eso trabajamos, para eso somos Pueblo Presidente y todos juntos vamos adelante, todos juntos en una tierra sagrada y bendita, que es la patria de todos y para todos. Somos orgullosos herederos de todos nuestros próceres, de todos nuestros héroes y mártires, vivimos el más excelso sentido de patria y libertad, patria, hermandad y solidaridad, y estamos hechos y lo sabemos de vigor y de gloria”, finalizó la Compañera Rosario Murillo.
La democracia directa ha tomado en Nicaragua características particulares, con la gente aportando sus criterios, formulando propuestas e interviniendo en asuntos de interés para la nación, ejercicio ciudadano que acerca el poder a los barrios y las localidades, fortalece el papel de las familias y convierte la voz de la gente en parte esencial de las decisiones que marcan el presente y definen el futuro de l@s nicaragüenses.













