Una persona cae a un pozo de aproximadamente 20 metros de profundidad y un equipo especializado activa las técnicas de rescate para realizar la extracción con rapidez, seguridad y precisión.
En el ejercicio, los bomberos utilizan escaleras, cuerdas, equipos y dispositivos de anclaje para reducir el tiempo de respuesta y el esfuerzo durante la maniobra.
El procedimiento forma parte de las prácticas permanentes de la Unidad de Búsqueda y Rescate de la Dirección General de Bomberos donde los rescatistas entrenan diferentes escenarios para fortalecer sus habilidades y estar preparados ante una emergencia real.
“Se utilizaron técnicas con escaleras, se utilizaron técnicas con cuerdas profesionales para rescate, equipos y dispositivos de anclaje para hacer que el rescate de la víctima sea más breve y lo menos cansado posible, pero con lo más técnico posible y el conocimiento mejor adquirido”, explicó el capitán Edgardo Cano, jefe de turno de la Unidad de Búsqueda y Rescate.

En esta demostración participaron 15 rescatistas, entre ellos cinco integrantes de la fuerza de tarea que se desplazaron en una camioneta y tres paramédicos que acompañaron la operación en una ambulancia.
La preparación no se limita a los rescates en profundidad. La Unidad de Búsqueda y Rescate Comandante Guerrillero Álvaro Diroy Méndez está especializada en operaciones en agua, tierra y altura, mientras sus integrantes también reciben entrenamiento para responder en distintos tipos de emergencias.
“Estos ejercicios son importantes porque, al ser el pan de cada día de nosotros, nos permite adquirir habilidades y destrezas para que al momento de un evento real, ellos ya tengan el conocimiento de qué hacer”, señaló el subcomisionado Teófilo Ezequiel Acosta Duarte, encargado de la Unidad de Búsqueda y Rescate.

Preparados para situaciones reales
Las prácticas también permiten que los bomberos desarrollen confianza en el manejo de los equipos y materiales utilizados durante las operaciones. El objetivo es que, cuando ocurra una emergencia, puedan brindar una respuesta temprana y ejecutar las maniobras con mayor dominio técnico.
La preparación contempla, además, escenarios de rescate en aguas rápidas y aguas mansas, así como operaciones de buceo. En situaciones donde una estructura colapsa a causa de un sismo o terremoto, los rescatistas trabajan de manera conjunta con la Unidad Canina.
“Los perritos hacen el marcaje y los equipos de nosotros empezamos a hacer la extracción de las personas”, explicó Acosta Duarte.

Participación de la mujer
La preparación incluye también la participación de mujeres con las mismas capacidades operativas. Belkis Irias López, integrante de la unidad, destacó que las rescatistas reciben una preparación equivalente a la de sus compañeros para responder ante diferentes emergencias.
“Nosotros, ya que estamos en esta unidad, contamos con lo que están haciendo los compañeros; nosotros también estamos así de capacitadas y estamos preparadas para enfrentar las emergencias”, manifestó.
El entrenamiento constante, las prácticas en el campo y el equipamiento —todo entregado en cumplimiento a las políticas del Gobierno del Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo para proteger la vida y bienes de las familias— permiten fortalecer la capacidad técnica de los rescatistas y mejorar la respuesta cada vez con mejor efectividad y el menor tiempo posible.













