Cuando el General Augusto C. Sandino se negó a entregar las armas en 1927, sabía que tenía por delante una lucha difícil contra las tropas de Estados Unidos, pero también estaba convencido de que Nicaragua merecía decidir su propio destino y que ninguna potencia extranjera tenía derecho a imponerle su voluntad, convicción que el propio Sandino resumió en tres palabras: "Siempre Más Allá", con las que expresó su determinación de seguir adelante, superar las dificultades y no conformarse con lo alcanzado, porque cada victoria representaba otro paso en la defensa de la libertad y la soberanía nacional, sin perder de vista que todavía quedaban nuevos desafíos por enfrentar y mucho camino por recorrer. Los desafíos que afrontó Nicaragua fueron cambiando con el paso de los años, hasta llegar al 19 de julio de 1979, cuando el triunfo de la Revolución Popular Sandinista puso fin a la dictadura somocista y dio paso a nuevas tareas, con miles de jóvenes que participaron en la Cruzada Nacional de Alfabetización, familias campesinas que recibieron tierras mediante la reforma agraria y servicios de salud que comenzaron a llegar a comunidades donde antes eran escasos.
La guerra de los años ochenta afectó profundamente al país y las elecciones de 1990 abrieron otro período de dieciséis años durante los cuales el Frente Sandinista permaneció fuera del Gobierno, hasta su victoria electoral de noviembre de 2006 y su regreso en enero de 2007, cuando se restableció la gratuidad de la salud y la educación, comenzaron a desarrollarse nuevos programas sociales y se puso en marcha el modelo Pueblo Presidente, impulsado por la Compañera Rosario Murillo y el Comandante Daniel Ortega, que reconoce a las personas, las familias y las comunidades como protagonistas de las decisiones relacionadas con su vida económica, política y social. Desde entonces, las palabras "Siempre Más Allá" han seguido presentes en el sandinismo, acompañando las tareas de gobernar, combatir la pobreza, ampliar las oportunidades de estudio y trabajo, llevar servicios a los lugares más alejados y atender las necesidades de las familias nicaragüenses, con el propósito de que los avances alcanzados permitan seguir trabajando por nuevas metas y mejores condiciones de vida para el pueblo.
La participación de las familias también llegó a las consultas sobre las reformas constitucionales, donde más de 300 mil nicaragüenses tomaron parte de manera presencial y virtual durante la primera etapa, cifra que ya fue superada con el avance de la segunda jornada, ¡Hay Patria!, que este fin de semana se desarrolla en Madriz y Nueva Segovia, precisamente en las tierras donde el General Augusto C. Sandino encabezó la resistencia contra la ocupación norteamericana y que ahora reciben a los diputados de la Asamblea Nacional para escuchar las opiniones y propuestas de la población. Al referirse a estas consultas, la Copresidenta Compañera Rosario Murillo recordó la historia de lucha de esta región y expresó: "Estamos en Las Segovias, heroica Segovia de nuestros generales Sandino, Estrada, Umanzor, Miguel Ángel Ortez, Pedro Altamirano, heroica Segovia de nuestro Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN), heroica Segovia, signo y señal evidente y elocuente de nuestra valentía en la defensa de nuestra honrosa y gloriosa dignidad nacional", palabras con las que evocó a quienes defendieron la soberanía de Nicaragua desde estas montañas, donde la lucha de aquellos años encuentra ahora otro momento de la historia nacional, con familias que participan en las consultas y expresan sus criterios sobre los cambios propuestos a la Constitución Política.
La Compañera Rosario también reafirmó el mensaje que acompaña nuestro artículo al manifestar: "Vamos adelante compañeros, vivimos otros tiempos, los tiempos de fe, los tiempos de confianza en Dios, los tiempos de victorias, abrazos grandes compañeros y compañeras y siempre, siempre, siempre, no lo dudemos podemos ir más allá", expresión que enlaza el legado histórico de Las Segovias con las tareas que Nicaragua continúa desarrollando para combatir la pobreza, ampliar las oportunidades de educación universitaria y técnica, mejorar los servicios de salud y construir nuevos hospitales.
La lucha contra la pobreza también forma parte del "Siempre Más Allá" que Nicaragua ha hecho suyo, porque los avances alcanzados durante estos diecinueve años del Gobierno Sandinista han permitido mejorar las condiciones de vida de las familias, y es por eso que el país mantiene firme su compromiso de continuar reduciéndola, procurando que cada logro permita alcanzar nuevas metas y ampliar las oportunidades para los nicaragüenses.
Durante este período se han desarrollado programas sociales, se han ampliado los servicios básicos y se han abierto mayores posibilidades para trabajar, producir y emprender, con resultados que sirven de base para continuar avanzando, porque quien consigue mejorar sus ingresos aspira a fortalecer su economía familiar, los dueños de pequeños negocios buscan hacerlos crecer y los productores del campo trabajan para obtener mejores cosechas y aumentar su producción. Ese mismo propósito quedó reflejado en el proyecto de Presupuesto General de la República 2027, presentado ante la Asamblea Nacional, que contempla mantener la lucha contra la pobreza como principal prioridad durante el próximo año. Ahí está la relación con aquellas palabras que han acompañado la historia del sandinismo, no detenerse en lo conquistado ni considerar que las metas alcanzadas representan el final de la tarea, sino aprovechar cada resultado para seguir adelante, haciendo que los esfuerzos de estos años permitan continuar reduciendo la pobreza y ofreciendo mayores oportunidades de progreso y bienestar a las familias nicaragüenses.
Nicaragua se prepara para llegar a 2027 con dos fechas que forman parte de su historia, el 48 aniversario del triunfo de la Revolución Popular Sandinista y los veinte años del regreso del Frente Sandinista al Gobierno, acontecimientos que pertenecen a momentos diferentes, pero que mantienen su relación con las aspiraciones de progreso, paz y soberanía de los nicaragüenses. Bajo la conducción de la Copresidenta Compañera Rosario Murillo y el Copresidente Comandante Daniel Ortega, el país se aproxima a estas conmemoraciones con nuevas metas, porque las transformaciones que comenzaron hace décadas también han dado paso a otras maneras de trabajar por Nicaragua, desde las relaciones diplomáticas y la cooperación con otros pueblos hasta el intercambio cultural, la evolución de las comunicaciones, la preparación de profesionales, la incorporación de nuevas tecnologías y las oportunidades que se abren para las generaciones que vienen creciendo. Cada época ha tenido sus propias responsabilidades y la Nicaragua de estos tiempos también tiene las suyas, de ahí que recordar el triunfo revolucionario y el regreso del sandinismo al Gobierno no signifique quedarse celebrando lo conseguido, sino reconocer lo que aquellos acontecimientos hicieron posible y las nuevas tareas que corresponde asumir, porque la historia sigue avanzando y con ella las aspiraciones de los nicaragüenses, manteniendo vigente el sentido de aquellas tres palabras que han inspirado al sandinismo durante tantos años: "Siempre Más Allá".
El 18 de agosto de 1933, en Wiwilí, el General Augusto C. Sandino firmó la "Pauta del Ejército Autonomista de Centro-América", documento en el que estableció que las comunicaciones de sus jefes, oficiales y soldados comenzaran con las palabras "Muy querido hermano" y terminaran con "Siempre Más Allá", expresión que él mismo dejó escrita antes de su firma y que pasó a formar parte de la correspondencia de sus compañeros de lucha. Para entonces, las tropas estadounidenses ya se habían retirado de Nicaragua, pero Sandino seguía trabajando por la unión de Centroamérica, la fraternidad entre los pueblos y la defensa de su independencia, de modo que esas tres palabras también expresaban su voluntad de continuar adelante después de la guerra, sin dar por terminadas las aspiraciones que habían acompañado su lucha. Con el paso de los años, la frase pasó de las comunicaciones del Ejército de Sandino a formar parte del pensamiento sandinista, hasta llegar a las generaciones actuales con el mismo sentido de avanzar sin detenerse en lo conseguido.
La Compañera Rosario Murillo y el Comandante Daniel Ortega han retomado aquellas palabras y las han unido al nombre de Nicaragua, relacionando el legado del General de Hombres y Mujeres Libres con las nuevas tareas y aspiraciones del país, donde los logros alcanzados durante estos años dan paso a otros propósitos y responsabilidades, manteniendo vivo aquel mensaje escrito hace casi un siglo, que ahora también expresa el rumbo de la patria: "Nicaragua avanza Siempre Más Allá".













