Aunque todavía faltan nueve meses para conmemorar el 48.º aniversario del triunfo de la Revolución Popular Sandinista, el 19 de julio de 2027 ya comienza a marcar los compromisos del Buen Gobierno para el próximo año, luego que la Copresidenta Compañera Rosario Murillo anunciara recientemente el propósito de avanzar hacia esa fecha con la consigna "48/19: ¡Más triunfos, Pueblo Presidente!". Sus palabras recuerdan la victoria revolucionaria de 1979 y plantean nuevos desafíos para Nicaragua, especialmente la lucha contra la pobreza, la preservación de la paz, la defensa de la soberanía nacional y el fortalecimiento del modelo Pueblo Presidente. Estos principios forman parte de la historia y del pensamiento político del Frente Sandinista de Liberación Nacional y seguirán presentes durante los meses que faltan para el próximo aniversario, con compromisos por cumplir y necesidades que atender para mejorar las condiciones de vida de las familias nicaragüenses.
La aspiración de alcanzar nuevos triunfos tiene sus antecedentes en las luchas del General Augusto C. Sandino contra la intervención militar estadounidense, cuya defensa de la soberanía nacional inspiró años después a los fundadores del FSLN, organización que encabezó la lucha contra la dictadura somocista hasta la victoria revolucionaria del 19 de julio de 1979. Después de la guerra de los años ochenta y del cambio de Gobierno en 1990, el Frente Sandinista permaneció diecisiete años fuera del poder, hasta su regreso en enero de 2007, con la Compañera Rosario Murillo y el Comandante Daniel Ortega al frente de otra etapa de gobierno, que puso entre sus principales prioridades la lucha contra la pobreza, la recuperación de derechos sociales y el mejoramiento de las condiciones de vida de las familias más vulnerables.
La lucha contra la pobreza sigue siendo uno de los mayores retos de Nicaragua, especialmente para las familias que, aunque en menor medida que durante los gobiernos neoliberales, todavía enfrentan dificultades económicas y necesitan mejores oportunidades para salir adelante.
Por esa razón, el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional (GRUN) contempla destinar 108 mil 849.9 millones de córdobas a combatirla en el proyecto de Presupuesto General de la República 2027, equivalentes a casi 65 de cada 100 córdobas del gasto previsto. Estos recursos permitirán seguir atendiendo las necesidades de los sectores más vulnerables, mejorar el acceso a la educación y la salud, mantener los programas sociales y desarrollar nuevos proyectos de progreso que generen empleo, fortalezcan la economía y lleven mayores beneficios a los barrios y comunidades del país, con el propósito de reducir las desigualdades y mejorar las condiciones de vida de los nicaragüenses.
Para que los recursos destinados a combatir la pobreza y los proyectos de progreso den resultados, Nicaragua también necesita preservar la paz, especialmente después de haber vivido la guerra que nos impusieron en los años ochenta y el intento fallido de golpe de Estado de 2018, cuando los golpistas asesinaron personas inocentes, destruyeron la economía, provocaron desempleo y causaron daños materiales. Al recordar los años anteriores al retorno del Frente Sandinista al Gobierno, la Copresidenta Compañera Rosario Murillo preguntó: "¿A dónde están los hospitales? Ahora hay hospitales, ¿dónde están las universidades del pueblo en aquellos tiempos de miseria? ¿Dónde están las carreteras, dónde están los puentes, dónde están los servicios de agua potable, dónde está la energía, dónde están las comunicaciones, dónde están las viviendas?". Con estas preguntas hizo referencia a las necesidades que enfrentaba la población y a los avances alcanzados desde 2007, destacando la importancia de preservar la paz para proteger esos logros, evitar nuevos enfrentamientos y garantizar que las familias nicaragüenses puedan seguir trabajando y prosperando en condiciones de seguridad y tranquilidad.
Defender la paz va de la mano con proteger la soberanía nacional y el derecho de Nicaragua a tomar sus propias decisiones sin imposiciones extranjeras, principios que también forman parte de las reformas a la Constitución Política, cuya aprobación definitiva está prevista para el 18 de enero de 2027, en segunda legislatura. Entre los cambios más importantes figura la modificación del artículo 12, que prohíbe la aplicación de leyes extranjeras que atenten contra la independencia, la autodeterminación, la seguridad y la paz del país, exceptuando los convenios suscritos por el Estado nicaragüense. La reforma también establece impedimentos para ocupar cargos públicos a quienes participen en intentos de golpe de Estado, promuevan intervenciones extranjeras o soliciten o hayan solicitado sanciones contra Nicaragua. Durante las dos etapas de consultas han participado más de medio millón de nicaragüenses de distintos sectores sociales, quienes han hecho sus aportes y, a su vez, con la mano alzada han respaldado incondicionalmente el proyecto de ley.
Con estas disposiciones se busca impedir que decisiones tomadas desde el exterior afecten los intereses nacionales y garantizar que sean los propios nicaragüenses quienes decidan el futuro de su país.
El modelo Pueblo Presidente parte del protagonismo de los nicaragüenses en las decisiones que afectan su vida cotidiana, mediante la organización de los barrios, comarcas y municipios, donde las familias pueden plantear sus necesidades, proponer soluciones y participar directamente en los asuntos de interés colectivo. Desde 2007, el Frente Sandinista ha promovido esta forma de participación mediante los Gabinetes del Poder Ciudadano y otras organizaciones comunitarias, reconociendo que los habitantes de cada territorio conocen de cerca sus problemas y pueden contribuir a resolverlos junto con las autoridades. Su fundamento político descansa en los valores cristianos, los ideales socialistas y las prácticas solidarias, que promueven el respeto al prójimo, la justicia social y la responsabilidad compartida, sin perder de vista las costumbres, tradiciones y formas de organización de los pueblos originarios, afrodescendientes y mestizos que forman parte de la identidad nicaragüense.
Este protagonismo también se manifiesta en el trabajo de miles de brigadistas y voluntarios que colaboran en la atención comunitaria de la salud, la educación y la protección de las familias ante los desastres naturales, así como en las actividades culturales y ambientales que reúnen a distintas generaciones. Como parte de este modelo, la reforma constitucional aprobada en enero de 2025 incorporó la Copresidencia de la República, estableciendo que una mujer y un hombre compartan la conducción del país con iguales derechos y responsabilidades. Bajo el liderazgo de la Copresidenta Compañera Rosario Murillo y el Copresidente Comandante Daniel Ortega, el fortalecimiento del Pueblo Presidente hacia 2027 plantea ampliar los espacios de participación, atender los argumentos de la población y mantener al pueblo como principal protagonista de las decisiones relacionadas con su bienestar y el desarrollo de Nicaragua.
A ese protagonismo del Pueblo Presidente se suma el respaldo ciudadano recogido en la reciente encuesta de M&R Consultores, que registra el 88 % de aprobación a la gestión del Gobierno encabezado por la Compañera Rosario Murillo y el Comandante Daniel Ortega, además del 88,2 % de los entrevistados que considera que Nicaragua avanza en la dirección correcta. Al conocer los resultados, la Compañera Rosario agradeció a las familias nicaragüenses por su participación en el estudio y destacó el reconocimiento al trabajo que se realiza entre todos y por el bien de todos. Estas valoraciones representan un respaldo importante para las autoridades y, al mismo tiempo, mayores responsabilidades para seguir atendiendo las necesidades de la población, especialmente de los sectores que todavía enfrentan dificultades económicas. Con esta aceptación de la ciudadanía, el Buen Gobierno Sandinista proyecta hacia 2027 nuevos esfuerzos para mejorar las condiciones de vida, fortalecer la unidad nacional y mantener los principios que han acompañado al Frente Sandinista desde sus orígenes.
El 48/19 llegará el próximo 19 de julio, pero los nuevos triunfos del Pueblo Presidente comenzarán a medirse mucho antes, en los compromisos cumplidos, las dificultades superadas y los beneficios que reciban las familias nicaragüenses.













