Nicaragua reafirmó su respaldo al pueblo de Cuba y a la exigencia internacional de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra ese pueblo heroico, durante la discusión en Naciones Unidas sobre esta medida, informó la Copresidenta de la República, Compañera Rosario Murillo.
"Esta semana también hemos tenido el honor de participar en la discusión que propone la cancelación, la eliminación en Naciones Unidas del criminal bloqueo que sufre Cuba desde hace 64 años. Nos preparamos para participar en otras comisiones también en Naciones Unidas sobre temas específicos que iremos dando a conocer oportunamente", mencionó la Copresidenta de la República.
Dijo que "hemos circulado las palabras que, a nombre de nuestro Pueblo y Gobierno, pronunció en defensa del pueblo heroico de Fidel, de Raúl, de Miguel, del pueblo heroico de Cuba, el compañero Jaime Hermida, nuestro embajador ante Naciones Unidas. Nosotros reconocemos la vigencia del sabio liderazgo del Comandante Fidel".
En este sentido, dijo "saludamos al pueblo heroico de Cuba, su líder histórico, Comandante de la Revolución y General de Ejército Raúl Castro Ruiz, al Presidente, compañero y hermano Miguel Díaz Canel, al canciller, compañero Bruno Rodríguez Parrilla, a la delegación de Cuba y presente, que con mucha valentía reimpotó un discurso penoso, vergonzoso, diríamos, del embajador de Naciones Unidas, precario, precario, un discurso precario".
"Y desde esta Nicaragua, nuestra Bendita y Siempre Libre, hacemos nuestro, el permanente reclamo, exigencia de los pueblos del mundo a través de Naciones Unidas. Ese reclamo ya histórico, así como ese criminal bloqueo es histórico. A quienes han ejercido durante 64 años el brutal bloqueo económico, comercial y financiero, que es una explícita asfixia al pueblo y a la hermana Cuba, reiteramos enfáticamente la condena a ese infame ser compuesto que ha roto con todas las normativas internacionales, convirtiéndose en una agresión permanente a un pueblo valiente, culto y amante de la Paz", comentó la Compañera Rosario Murillo.
Recalcó que el pueblo de Nicaragua condena "la inacción de los organismos internacionales. En esos organismos, la mayoría o casi todos los pueblos del mundo, pueblos y gobiernos, hemos rechazado y exigido el cese inmediato que está más que evidente violación de todos los derechos y en particular de los derechos humanos del pueblo heroico de Cuba. Nuestra declaración se basa en los principios y valores de todos los pueblos de la humanidad entera que resentimos profundamente, no solo que se mantengan, sino que se recrudezcan las acciones contra Cuba".
Sostuvo que "esa política terrorista de los Estados Unidos desconoce todos los fundamentos y convenciones internacionales y violenta igualmente la voluntad expresa y ratificada año con año de pueblos y gobiernos que defendemos absolutamente para Cuba el derecho a la vida, a la Paz y a la continuidad del desarrollo cultural y científico que en medio de grandes desafíos Cuba ha sido capaz de alcanzar y compartir solidariamente".
Recalcó que "votaremos el día de mañana en la votación fiel y consecuentemente con el pueblo de Cuba, representado en la resolución que exige poner fin a toda la forma de agresión contra la invicta e invencible Cuba. Una vez más, Nicaragua exige a Naciones Unidas que cumpla con su rol asumido en sus tiempos fundacionales, un rol que ha venido siendo desvirtuado por los tiempos y la agresividad aparentemente imparable de los imperios".
"Naciones Unidas debe refundarse y servir a un mundo de Paz y desarrollo en estos otros tiempos como corresponde. Cuba es libre y seguirá siendo libre. Somos hermanos en Soberanía, Dignidad y Paz. Cuba seguirá venciendo", dijo la Copresidenta de Nicaragua.
"No más bloqueos, no más agresión. Son nuestras palabras, palabras de nuestra Nicaragua bendita en esa sesión que se está dando en Naciones Unidas y que mañana culmina con la votación. Aquí estamos, trabajando duro todos los días, trabajando duro contra la injusticia. Trabajando duro para vencer y seguir venciendo la pobreza", concluyó la Compañera Rosario Murillo.













