Nicaragua es uno de los puntos que más radiación está recibiendo producto de las fuertes temperaturas.
Los menores y adultos mayores son los que más sufren por el inclemente calor producto de la radiación solar.
Maribel Palacios, Dermatóloga pediatra del hospital Manuel de Jesús Rivera “La Mascota”, informó sobre los efectos y recomendaciones que deben tomar en cuenta los padres de familia para proteger a sus hijos de las altas temperaturas que pueden provocar golpes de calor perjudiciales para la salud.
“Los principales efectos del calor y las altas temperaturas en el cuerpo sobre todo en los niños y ancianos son la deshidratación, el llamado golpe de calor que puede hacer perder el conocimiento y las quemaduras solares”.
“Con el calor empezamos a sudar excesivamente, hay una transpiración aumentada, a veces es visible que haya sudoración en la frente, en espalda y resto del cuerpo”.
Medidas a tomar para proteger a niños y adultos mayores
Lo recomendable es reponer el líquido que se pierde ya que cuando se suda no solo se pierda agua, sino que se pierden electrolitos como sodio, potasio, calcio que son necesarios para que funcione bien el organismo.
Buscar ambientes frescos para no exponerse al sol
“El corazón, el cerebro y los riñones son los órganos que más sufren con la deshidratación; lo recomendables es buscar un ambiente fresco, es decir, que no estén directamente debajo del sol sobre todo en las horas pico que van de las 11:00 de la mañana a las 4:00 de la tarde, horas en las que hay mayor intensidad de calor y radiación solar”.
Vestir a los menores con ropa holgada y fresca.
“Hay que usar ropa holgada, preferiblemente de algodón, que no sea nada presionada, que estén los más ventilados posible, que los dejen a los niños en Short y camisola para que disminuya el colar corporal”.
Beber suficiente líquido
“Se debe reponer el agua que perdemos y los electrolitos que nos ayudan a funcionar bien. Se pueden utilizar las soluciones que venden, el suero oral y refrescos naturales, pero agregando un poquito de sal para compensar las pérdidas a través de la sudoración”.
Vigilar los signos de deshidratación
“Los datos de deshidratación empiezan generalmente con la boca seca, labios secos, sensación de sed, cansancio, agotamiento, somnolencia, en el caso de los menores los van a ver decaídos y es el momento para reponer las pérdidas que hubo por líquidos”.
No exponerse al sol
“Cuando nosotros nos exponemos al sol se desencadena un mecanismo de compensación en nuestro cuerpo en el cual aumentamos la pérdida de líquidos, se absorben los rayos solares creando daños sobre la piel como las quemaduras solares, ampollas en la piel y sarpullido”.













