Cientos de familias una vez más visitaron este fin de semana el hermoso Paseo Xolotlán, un nuevo espacio de entretenimiento que a pesar de la fuerte lluvia caída en horas de la tarde de este sábado, no impidió que decenas de niños y niñas disfrutaran de los distintos juegos que se han instalado, hacer un recorrido por el avión y sobre todo ver las réplicas de la Avenida Roosevelt, hoy Avenida Sandino que hacen recordar a los más adultos cómo era la capital antes del terremoto de 1972.
Luz Marina Veranéz muy emocionada expresó que el Paseo Xolotlán es uno de los lugares más hermosos de la capital.
“Está precioso, está encantador, muy bonito todo el proyecto que está aquí”.
Enfatizó que este nuevo centro de esparcimiento es disfrutado desde los más pequeños hasta los más grandes.
“Los niños se vienen a divertir, recordamos la vieja Managua. Es un espacio para toda la familia, aquí estamos reunidos, los niños andan jugando y estamos disfrutando del paisaje”.
“Me parece una excelente iniciativa del gobierno porque vemos grupos de personas, familias que pasan toda la tarde, comemos, tomamos gaseosas, en fin una tarde agradable en familia”.
Por su parte, Daniel Benavides, comentó que “Es increíble ver esa belleza que está ahí recordando nuestra vieja Managua. No tuve la oportunidad de conocerla, pero ya vine con mi padre y él me describió cómo era Managua en sus tiempos”.
Maquetas son el mayor atractivo del Paseo Xolotlán
Benavides felicitó a los arquitectos que elaboraron con tanta exactitud las maquetas que son el mayor atractivo del Paseo Xolotlán.
“Los arquitectos, los ingenieros que realizaron esa obra hicieron algo hermoso, felicidades a la alcaldía por estar realizando estos proyectos y también gracias a nuestro comandante y a la compañera Rosario Murillo por darle estos espacios enormes a nuestros jóvenes y a nuestros niños”.
Asimismo, la señora María Victoria Úbeda contó que “Estoy disfrutando con mi familia, mis tres hijos y mi esposo. Me parece maravilloso, es un paseo lindísimo.
Los recuerdo llegan a la mente de los más mayores, añorando la belleza de la Managua vieja. “Recuerdo la catedral, el Gran Hotel, el Banco de América que ni sus cortinas logró usar porque estaba tan nuevo, pero tan nuevo cuando sucedió el terremoto”.
“Me acuerdo cuando nos veníamos a sentar en las bancas a comernos nuestros raspados Loli, algo que no se olvida”.













