Más de 50 familias que estaban en riesgo ante las lluvias en el barrio 18 de Mayo, se encuentran albergadas en el Colegio Japón, donde el Gobierno del Comandante Daniel Ortega y de la Compañera Rosario Murillo les está brindando el acompañamiento necesario.

Estas familias corrían un grave peligro luego de que parte de un enorme muro colapsara la noche del jueves y se cobrara la vida de 9 personas.

Mientras se realizaban las labores de escombreo para rescatar a los sobrevivientes y sacar los cuerpos de los fallecidos, las autoridades evaluaron que era necesario evacuar a las demás familias debido a que una nueva lluvia podría llevar la tragedia a dimensiones mucho mayores.

“Nos sentimos tristes y doloridos por nuestros vecinos que se murieron. Fue una cosa horrible, pero le damos gracias a Dios y al gobierno, al Presidente que ya nos mandó aquí (al colegio) y nos dio ayuda”, expresó la señora Agnes Ivette Duarte, quien considera que es un milagro que ella y sus hijos resultaran ilesos pues su casa se encuentra muy cerca de donde colapsó el muro.

Si bien están conscientes de que no volverán a habitar sus antiguas moradas, estas personas piensan que lo mejor es estar en un lugar seguro.

“Allí donde yo vivía se hizo un gran hoyo, es como que se hundió la tierra. Nos sacaron a las tres de la madrugada porque si se seguía socavando nos podíamos ir”, dijo Rosibel Ortiz.

Esta señora expresó que las pérdidas materiales son algo secundario si de por medio está la vida misma.

En el colegio a las familias se les ha alojado en los diferentes salones de clases, con colchones, frazadas y víveres. A ello hay que sumar la atención médica, que es prioritaria en momentos como estos.

“Ya pasé consulta, me atendieron porque de la lluvia de anoche me agarraron unos dolores en los huesos. Entonces ya pasé consulta, lo mismo que mis nietos”, expresó Ortiz.

La joven Jessica López fue otra de las trasladas. Al ser abordada, subrayó que el temor de una nueva desgracia fue determinante para que ella y sus vecinos accedieran a salir de sus humildes hogares.

“Lo más importante es la familia, lo material es añadidura. Eso se recupera, yo sé que no es fácil pero es el tiempo el que va a decidir. El Gobierno nos ha apoyado con colchonetas, sabanas para abrigarnos”, indicó López, agradeciendo también la atención médica que el Ministerio de Salud le está garantizando a ella y su pequeño hijo.

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