Una drástica disminución en los índices delictivos se ha registrado en los sectores capitalinos donde la Policía Nacional ha desplegado sus puestos móviles.
Durante un recorrido por algunos de los 7 puestos móviles se puedo constatar el éxito de este mecanismo cuyo principal objetivo es garantizar la seguridad de los nicaragüenses desde el Modelo de Familia y Comunidad que desarrolla la institución del orden.
El barrio San José Oriental es uno donde la ciudadanía se encuentra más tranquila al ver a la Policía atenta a recepcionar sus denuncias y a ejecutar cualquier operativo contra cualquiera que menoscabe la paz en que viven las familias.
"Antes uno no podía salir porque allí andaban las pandillas. Ahora hay mucha calma, es tranquilo", expresa María José López.
Esta pobladora asegura que cualquier acto sospechoso ellos se lo plantean a los oficiales y estos les dan respuesta inmediata.
En el sector del Mercado Roberto Huembes la percepción ciudadana es igualmente muy buena. Los comerciantes subrayan que los asaltos prácticamente han desaparecido debido al acompañamiento que brinda la Policía.
"Antes era terrible, aquí no podían estar los vendedores ni los compradores después de las 5 de la tarde. Ahora hay un mercado más seguro", refiere la comerciante Bertha Silva.
En la unidad permanece al menos un oficial recepcionando las denuncias, mientras el resto realiza los patrullajes correspondientes. El sub comisionado Ángel Valle, jefe del puesto móvil del Huembes, subraya que estos patrullajes se extienden un kilómetro a la redonda, aunque este perímetro puede variar en dependencia de los requerimientos de los ciudadanos y de los focos delictivos detectados en los barrios aledaños.













