Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo, envió este lunes sus mejores deseos de paz y alegría a las familias nicaragüenses a la víspera de la Navidad y el Año Nuevo 2015.
“La Fiesta de la Navidad es misterio de alegría. En esa noche los ángeles han cantado ¡Gloria a Dios en el Cielo y en la Tierra, Paz a los hombres que Dios ama!, expresó Su Eminencia.
Indicó que la Fiesta de la Navidad renueva para nosotros los comienzos sagrados de la vida de Jesús, nacido de la Virgen María.
“En el nacimiento de Nuestro Salvador se nos invita a celebrar también nuestro propio nacimiento como cristianos”, señaló.
El Cardenal de la Paz sostuvo que la Navidad es Misterio y Amor, Amor del padre, que ha enviado al mundo a su hijo unigénito para darnos su propia vida; amor del Dios con nosotros, el Emmanuel que ha venido a la Tierra para morir en la Cruz.
“La Navidad es Misterio de Paz, nos acercamos al portal conmovidos para encontrar, junto a María, al esperado de los pueblos, al Redentor del hombre”, manifestó Su Eminencia.
En este sentido, explicó que Jesús nace para la humanidad que va en busca de Libertad y Paz; nace para todo hombre oprimido por el pecado, necesitado de salvación y sediento de esperanza.
El Presidente del Consejo de Reconciliación, Paz y Justicia, instó a las familias nicaragüenses a abrir sus corazones y hogares para recibir al Niño-Dios y de esta forma ser portadores de esa alegría, Amor y Paz que brota de su Divino Ser.
“Que sea Jesús la estrella que ilumine nuestro camino en este nuevo Año 2015, para que sigamos trabajando por el bien de nuestra querida Nicaragua”, pidió en oración el líder religioso.
Al concluir su mensaje al pueblo nicaragüense, Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo, les deseó a todas las familias nicaragüenses: “una ¡Feliz Navidad y un Próspero Año 2015!












