Ante el paulatino incremento de casos de fiebre Chikungunya (3 mil 913 casos hasta la mañana de este martes), la población nicaragüense dice estar más consciente de que sólo con su esfuerzo es que se podrá erradicar de los hogares al mosquito transmisor de esta peligrosa enfermedad.
La ciudadanía destaca la efectividad de las jornadas de abatización y fumigación que desarrolla cada 12 días el Ministerio de Salud (Minsa) en los diferentes barrios, no obstante, subraya que es el empeño que ella misma pone en la eliminación de criaderos lo que dará mejores resultados.
Así ha quedado manifiesto durante una intensa jornada de lucha epidemiológica en el barrio El Recreo, donde además de la abatización y fumigación casa a casa, los brigadistas insistieron en que la limpieza y la erradicación de calaches son las principales herramientas de lucha contra los zancudos.
“Vemos que la población está apoyando, nos está ayudando. Ellos son la fuente principal de apoyo para eliminar los criaderos y evitar así la propagación de epidemias con el Dengue y el Chikungunya”, afirmó la doctora Débora Espinoza, del Centro de Salud Altagracia.
Otro aspecto muy importante radica en que durante las jornadas de lucha anti epidémica la población abra sus casas a los brigadistas, pues esto garantiza eliminar la totalidad de los focos infecciosos.
De eso se han mostrado de acuerdo los habitantes de El Recreo, quienes aseguran tomar todas las medidas enunciadas por las autoridades de salud.
“Nosotros mantenemos limpio y las cosas que acumulan agua las hemos botado. Esta limpieza la hacemos diario”, dijo María Cristina Uriarte.
En este barrio han amainado un poco los zancudos, pero la gente ha decidido no bajar la guardia y mantener la limpieza de sus hogares, ya que han observado que si esto no se realiza las nubes de zancudos vuelven a presentarse.
“Hay que estar limpios. Desde las cuatro de la madrugada me levanto a limpiar mi casa”, señaló Ángela Baldioseda, quien hizo hincapié en que esta lucha no debe ser solo del Minsa o de unos cuantos pobladores sino de la comunidad entera.













