“Creo que esto es una fiesta religiosa donde hay mucho fervor, mucha devoción […] La gente reza con mucha devoción, con mucho fervor, son unas fiestas muy diferentes, pero el Señor nos invita a poder descubrirlo a Él presente en el hermano, el poder amar al prójimo, creo que en estas fiestas podemos descubrir a un Dios muy cercano al hombre, un Dios que ama al hombre, que se une al sufrimiento del hombre”, expresó el Padre Treminio.
Martha Mendoza aseguró que asiste cada año a las celebraciones dedicadas a la Sangre de Cristo, porque ella es una fiel devota y cree en la imagen de este santo de quien ha recibido muchos milagros, sobre todo la protección y cuidado de su familia.
“Bastantes milagros me ha hecho la Sangre de Cristo, por eso siempre participo en la subida y la bajada y vengo cada año a rezarle y a pedirle por la salud de mi familia”, comentó doña Salvadora Morales.
Norma López acudió a la subida de la Sangre de Cristo para agradecer por todos los milagros recibidos.
“Vengo a ver a la Sangre de Cristo para darle gracias porque salvó la vida de mi hija desde el día que nació y porque tengo fe y devoción por la Sangre de Cristo”, manifestó María Auxiliadora Flores.
“Yo le tengo fe a la Sangre de Cristo porque me ha hecho muchos milagros, yo tengo una promesa que año con año la vengo a cumplir a la Iglesia, le entrego comida a las personas que asisten a la misa y a la subida del santo, principalmente a los niños y le pido que nos de salud y trabajo a mis hijos”, dijo Carmen Briceño.













