Aunque el histórico asalto al Cuartel Moncada no alcanzó la victoria que se esperaba, desde el punto de vista político fue un éxito rotundo ya que significó un despertar en la conciencia del pueblo, explicó el Embajador.
“A partir de ahí vino todo lo demás, a partir de Moncada fue la profundización de la conciencia del pueblo, el apoyo al proceso revolucionario, la incorporación de otras fuerzas… la vinculación del proceso de la Revolución Cubana a otros procesos revolucionarios en América Latina”, comentó Martínez.
A juicio de Martínez, Moncada tuvo una significación histórica muy importante para el pueblo cubano y para Latinoamérica, por lo que simbolizó y todavía simboliza para otros pueblos y sus revoluciones como la nicaragüense en 1979.
Cuba, ejemplo de solidaridad
Luego del asalto al Cuartel Moncada, el pueblo cubano lograría su victoria revolucionaria el 1ro de enero de 1959. Desde entonces la solidaridad ha sido el principio sobre el cual fundamenta sus acciones en un contexto internacional difícil.
“Por eso nosotros en medio de condiciones tan difíciles que hemos tenido que enfrentar, porque somos un país pobre a causa de un bloqueo feroz y tenaz que cumple 53 años y se mantiene, a pesar de todo eso nosotros nunca hemos renunciado a la solidaridad y la hemos mantenido no solo con Nicaragua, sino con muchos países de América Latina, de Asia, de África, y eso es un principio para la Revolución”.
“Nosotros cuando compartimos lo que tenemos no estamos dejando de dar a nuestro pueblo, sino que crecemos nosotros mismos. Eso nos ayuda a sentirnos más plenos, más solidarios, mas hermanos”, afirmó Martínez.
Ante la falta de recursos económicos, el capital humano es el potencial más grande que tiene la revolución cubana para contribuir con otros países alrededor del mundo, explicó Martínez.
“Nosotros no podemos dar aportes millonarios, no tenemos dinero, pero sí podemos aportar: tenemos médicos, tenemos maestros, tenemos gente con capacidad, vocación y disposición de ir a cualquier lugar, donde están los enfermos, los analfabetos… de eso se trata la solidaridad, ahí con poco dinero, con pocos recursos, pero con mucha voluntad, con mucho corazón”, enfatizó.
En ese sentido, Martínez también resaltó el papel de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (ALBA) como un modelo de solidaridad que se constituye como “un ejemplo y un camino para todos los pueblos”.
Afirmó además que el valor de la solidaridad se convirtió en una práctica de las enseñanzas en Cuba, país donde todavía se siguen inculcando principios y valores en las nuevas generaciones.
Como ejemplo destacó el aporte de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) al mundo entero, una escuela cuyo proyecto educacional contempla la formación en valores y principios a los nuevos profesionales de la medicina que desde Cuba salen al mundo para servir a los más necesitados.
“Los muchachos que estudian en esa escuela son un ejemplo de esos principios., se gradúan de médicos, pero más que eso, como seres humanos, se gradúan en esos valores y esos principios, que es la disposición de ir a donde sos más necesario, no hacerse medico para hacerse rico o para explotar al otro, sino por el contrario esa vocación de estar ahí donde está el más necesitado. Esos son los valores en los que se educa; esos valores los da una formación humanista y revolucionaria”, comentó.
Educación es la fortaleza de la revolución
La fortaleza de la revolución cubana tiene sus bases en la educación, la cual fue uno de los factores que más influyó desde el principio de la revolución.
“Fidel Castro, en particular apostó por la educación, nosotros desarrollamos una profunda revolución educacional, que comenzó con la campaña de alfabetización, pero despues siguió elevando los niveles de educación del pueblo”, explicó Martínez.
Indicó que se esa manera la educación “le devolvió la dignidad al pueblo cubano, le dio formación, la gente aprendió a valorar lo que alcanzamos, lo que tenemos en medio de las dificultades y eso permite tener profesionales que valoran el sentido de lo que representa la revolución, por eso nosotros seguimos apostando siempre a la educación”.
Asimismo precisó que en este momento Cuba está inmersa en un proceso de perfeccionamiento de la educación, “mejorando los niveles educativos del pueblo cubano, apostando por la salud, la cultura y eso es importante para mantener esos valores”.
Reafirma hermandad entre los pueblos de Cuba y Nicaragua
El embajador cubano también reafirmó la hermandad y la solidaridad militante que existe entre el pueblo cubano y el pueblo nicaragüense.
“Cuando decimos una solidaridad militante lo decimos en el plano de la hermandad, de la identidad de principios, de valores, de compartir sus luchas, de apoyarlos en todos los esfuerzos que hicieron tanto en la guerra como después del triunfo en los años 80” señaló.
Explicó que el pueblo y gobierno cubano siempre se ha mantenido al lado de la Revolución Sandinista. “Apoyando siempre ese gran proceso de transformaciones que se inició (en 1979) y que afortunadamente se retoma despues de la victoria del Comandante Presidente Daniel Ortega en el 2006”.
“Nosotros hemos reanudado esa relación historia, pero entre los pueblos nunca se rompe esa relación; uno se da cuenta que a pesar de esos 16 años (neoliberales) esa relación de hermandad, ese cariño entrañable que siempre tenemos entre los pueblos nunca se vio afectado”, comentó.
Respecto al saludo que el Comandante Daniel Ortega envía al pueblo cubano y a sus líderes, los comandantes Raúl y Fidel Castro, en el marco del 59 aniversario del asalto al Cuartel Moncada, el embajador destacó el tono y el trato de hermanos que se refleja en la misiva del presidente Daniel.
“Nosotros nos sentimos comprometidos de seguir esa gran hermandad que existe y lo estamos haciendo en el plano de las batallas que está librando ahora Nicaragua, ya no es la guerra, las batallas que ustedes están librando contra el analfabetismo, contra la pobreza, contra la inseguridad, y en esas batallas Cuba está al lado de ustedes, con nuestros médicos, con nuestros maestros, con nuestros ingenieros, brindando nuestro aporte solidario sin condición de ningún tipo, que es como debe ser la solidaridad entre los hermanos”, expresó Martínez.
El embajador agradeció el gesto del Comandante Daniel y la Compañera Rosario de saludar al pueblo cubano por el aniversario del asalto al Cuartel Moncada.
“Sabemos que lo sienten como lo siente el pueblo nicaragüense, esas victorias, esas batallas que ha librado y sigue librando el pueblo cubano”.
Agregó que ambos pueblos tienen muchos retos por delante, “tenemos muchas cosas por las que seguir luchando en un contexto muy complicado desde el punto de vista internacional. No tenemos derecho a cansarnos ni a sentarnos a vivir de los logros, cada día los retos son mayores, las cuestiones que tenemos que resolver son mayores y en ese empeño nosotros estamos al lado de la Revolución Sandinista en esta etapa y lo vamos a seguir apoyando en todo lo que esté al alcance”.
Finalmente Martínez agradeció el apoyo del gobierno y del pueblo nicaragüense manifestado “en la batalla contra el bloqueo, en la batalla por la liberación de los 5 héroes, y en todas estas batallas que nosotros estamos librando”.













