“Allí está activado el Plan de Defensa Civil y por lo tanto se les dijo a los compañeros que se quedaran allá, acompañando a la población”, indicó.
Daniel recordó que Nicaragua al igual que los demás países de Centroamérica es un país altamente sísmico.
“El mundo siempre ha estado amenazado por lo que son los fenómenos de la naturaleza, de carácter catastrófico y nosotros en particular por los terremotos”, indicó, señalando que Managua fue en dos ocasiones destruida por sismos.
“Entre las misiones que tenemos nosotros como militantes sandinistas está estar siempre atentos. ¿Estar atento que significa? Estar organizado en los tendidos de la defensa en los territorios”, afirmó destacando que en Nicaragua existe un sistema que prioriza la protección de la vida.
Daniel señaló que el principal sismo se registró a las 9:40 de la mañana con una magnitud de 3.7 grados, y que hasta las 2:20 de la tarde ya se registraban 16 sismos más. El epicentro se ubicó a 6 kilómetros al norte de la laguna de Masaya a una profundidad de apenas 200 metros.
En este sentido, Daniel declaró que se trató de “un sismo de una intensidad elevada acercándose a lo que son intensidades altamente peligrosas que pueden llegar a ser un terremoto”.
El mandatario manifestó que a través del Sinapred se incorporan a las tareas de asistencia, las familias en los barrios, las comunidades, las comarcas, en el municipio y en todo el país. Ello a través de un acompañamiento, como parte de la misión Cristiana, Socialista y Solidaria, que el militante sandinista debe poner en práctica “para proteger vidas en primer lugar y luego ayudarle también a salvar bienes a las familias cuando el desastre ya adquiere dimensiones mayores”.













