Nicaragua reafirmó desde Ginebra su posición sobre la urgencia de alcanzar a nivel mundial un desarme total y completo de toda arma de destrucción masiva, así como la producción y almacenamiento de armas bacteriológicas (biológicas) y toxínicas, para lo cual se necesita de un mayor compromiso de los Estados y una profunda reforma del actual sistema de Naciones Unidas.

A continuación, el discurso pronunciado por el representante de Nicaragua, embajador Hernán Estrada Román, durante la Reunión de las Altas Partes Contratantes de la Convención sobre la Prohibición o Restricción del Uso de Ciertas Armas Convencionales que pueden considerarse Excesivamente Nocivas o de Efectos Indiscriminados:

DISCURSO DE LA DELEGACIÓN DE NICARAGUA
REUNIÓN DE LAS ALTAS PARTES CONTRATANTES DE LA CONVENCIÓN
SOBRE LA PROHIBICIÓN O RESTRICCIÓN DEL USO DE
CIERTAS ARMAS CONVENCIONALES QUE PUEDEN CONSIDERARSE
EXCESIVAMENTE NOCIVAS O DE EFECTOS INDISCRIMINADOS

Ginebra Jueves, 12 de noviembre de 2015

Señor Presidente.

La Delegación de Nicaragua le felicita por estar dirigiendo los trabajos de esta importante reunión y le desea el mayor de los éxitos en su gestión.

El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, que preside el Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra tiene como pilar fundamental de su política exterior la promoción de la paz, la seguridad, el desarrollo y la solidaridad con los pueblos y naciones del mundo, bajo los principios de respeto a la soberanía de los Estados y la no injerencia en los asuntos internos de los mismos.

La nación nicaragüense se caracteriza por ser uno de los países más seguros del continente, en la que el gobierno prioriza la seguridad de sus ciudadanos y la estabilidad social promoviendo con ello el desarrollo socioeconómico y un clima de inversión extranjera en el país. Asimismo somos parte de la zona de paz de la CELAC.

Como dijera en una ocasión nuestro Presidente: “Una paz con justicia, con participación de los ciudadanos, una paz para seguir combatiendo la pobreza extrema, una paz con dignidad”.

Nicaragua reafirma su posición expresada en diversos foros internacionales sobre la urgencia de alcanzar la meta de un desarme total y completo, que incluya no sólo las armas nucleares, sino todas las armas de destrucción en masa, así como la producción y almacenamiento de armas bacteriológicas (biológicas) y toxínicas, cuyos usos contravienen los principios fundamentales del Derecho Internacional y del Derecho Internacional Humanitario y atenta contra la paz y la seguridad internacionales.

Para alcanzar estos propósitos, se hace cada vez más necesario un verdadero compromiso de los Estados a fin de lograr la eliminación de las mismas, hace falta una reforma profunda del actual sistema de las Naciones Unidas, que coadyuve a preservar el multilateralismo y la solución pacífica de las controversias entre los Estados y el respeto a los principios del Derecho Internacional y a los propósitos y principios de la Carta de la ONU.

Es por ello Señor Presidente, que el Gobierno de Nicaragua como Estado Parte desde el año 1981, de la Convención sobre Prohibiciones o Restricciones del Empleo de Ciertas Armas Convencionales que pueden considerarse excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados, así como de sus Protocolos Enmendados II y Protocolo V, ha venido cumpliendo de manera efectiva lo establecido en este instrumento internacional honrando así sus compromisos internacionales sobre la materia.

Asimismo en lo relativo a la Convención sobre la Prohibición del Empleo, Almacenamiento, Producción y Transferencia de Minas Antipersonal y sobre su Destrucción, conocida como la Convención de Ottawa, Nicaragua, sigue cumpliendo con lo prescrito en la misma. En la actualidad somos un territorio libre de minas antipersonales en arsenal, sustancias y restos explosivos.

Valoramos altamente positivo el intercambio de experiencias y buenas prácticas que podamos realizar los Estados sobre este tema, de tal manera que hemos incluido en los programas de adiestramiento del sistema educativo militar la difusión de esta Convención a todos los niveles, inculcando el respeto a los principios y las normas básicas del Derecho Internacional y el Derecho Internacional Humanitario a todos sus miembros.

En materia de legislación interna contamos con la Ley No. 510, denominada “Ley Especial para el Control y Regulación de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y Otros Materiales Relacionados”, la que contempla en su artículo 10 una clasificación de armas prohibidas, así como su importación, distribución, intermediación, posesión, transporte y tránsito de armas prohibidas, por el territorio nacional indistintamente de su objetivo y finalidad.

Señor Presidente, esta delegación desea resaltar la reunión sobre Sistemas de Armas Letales Autónomas realizada en el mes de abril de este año que nos proporcionó diversos elementos y datos actualizados sobre las nuevas tecnologías bélicas y propició discusiones de fondo sobre estos sistemas.

En este sentido, creemos que es fundamental profundizar nuestros conocimientos sobre la complejidad de estas armas y ahondar sobre sus aspectos técnicos, legales y militares.

El uso de este armamento no garantiza la distinción entre civiles y combatientes, ni la evaluación de proporcionalidad y precaución que establece el Derecho Internacional Humanitario. Por ende reafirmamos que mientras no exista una norma internacional que prohíba el uso de estas tecnologías bélicas de destrucción indiscriminada, éstas deberán seguirse rigiendo por las disposiciones ya establecidas en del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas.

Señor Presidente, El Gobierno de Nicaragua apoya las acciones para la promoción de la universalización de esta Convención sobre Prohibiciones o Restricciones del Empleo de Ciertas Armas Convencionales que pueden considerarse excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados, y sus Protocolos Enmendados, teniendo presente que este proceso re-quiere de un genuino compromiso de los Estados con la paz y la seguridad internacional.

Damos la bienvenida a Argelia y al Estado de Palestina que en este año se han sumado a esta Convención, elevando el número de Altas Partes Contratantes a 121.

Muchas gracias.

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