Al reconocer la Corte Internacional de Justicia de La Haya que la laguna de Harbour Head le pertenece a Nicaragua y que el punto de delimitación con Costa Rica es Punta Castilla, el país vecino ya no puede pretender una mejor proyección de su línea marítima en el Mar Caribe.
Para el Vice Ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua, César Vega, y para el experto en derecho internacional, Mauricio Herdocia, detrás de las demandas de Costa Rica se evidenciaba que ese país quería que la sentencia la dejara en una posición muy fuerte con respecto a la futura demarcación del territorio marítimo.
“La barra de arena, claramente lo dijo (la Corte), no es territorio en disputa, por lo tanto es territorio nicaragüense; la laguna de Harbour Head, que ha pretendido llamarla Laguna de Los Portillos Costa Rica, es una laguna nicaragüense; la desembocadura del Río San Juan es nicaragüense”, señaló Vega en declaraciones a Canal 2.
“Esta situación de que la laguna es nicaragüense, que la barra es nicaragüense, podría tener incidencia importante en lo que podría ser la futura proyección marítima de Nicaragua de cara a la petición de Costa Rica de que se delimite el Caribe”, evalúo.
Proyección marítima es más importante que 2.5 km de territorio
Herdocia coincidió en que Costa Rica pretendía mover el punto de partida Punta de Castilla hacia el oeste “para de ahí proyectar una línea completamente distinta”.
“Los mapas que están en el fallo de la Corte Internacional de Justicia muestran claramente dónde está Punta de Castilla. Para Costa Rica es ya imposible pretender un cambio de punto de partida de la línea de delimitación”, explicó.
El experto afirmó que ahora el país vecino no puede pretender más de lo establecido en el Tratado Fernández-Facio firmado en 1977 entre Colombia y Costa Rica.
“Costa Rica ya no puede pretender más de lo que estableció en ese tratado, y Nicaragua en cambio tiene toda la proyección de sus costas y de sus accidentes insulares”, apuntó.
Herdocia afirmó que el territorio concedido por la Corte a Costa Rica es de 2.5 kilómetros cuadrados, mientras que el punto medular era una inmensa proyección de espacio marítimo que podía cambiar dependiendo de dónde iniciaba la frontera entre los dos países.
El Vice Ministro César Vega dijo que efectivamente el mapa de la Corte da “al traste” la pretensión costarricense. En este sentido, afirmó que la delimitación en el Caribe es algo aún pendiente, de tal forma que ahora Nicaragua tendrá una mayor claridez del caso.













