Dando continuidad a una tradición centenaria, los llamados Judíos de Masatepe, protagonizaron este jueves el encadenamiento de Judas, arrastrándolo por las principales calles de esta ciudad de Masaya, y haciéndole pagar el castigo por haber vendido a Nuestro Señor Jesucristo por 30 monedas de plata.
Más de 1 mil promesantes recrearon la historia bíblica de judíos y romanos, dando vida a una tradición que tuvo su inicio hace aproximadamente 160 años en una comunidad rural de Masatepe, llamada El Arenal.
El Gobierno Sandinista, brindó acompañamiento a estas festividades religiosas a través del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), y el Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), además de la comuna masatepina.
Desde los barrios Jalata y Macario Brenes, padres y madres, confeccionan los trajes y visten a sus hijos e hijas, preservando una tradición heredada por sus abuelos.
"Traer a nuestros hijos hasta aquí, y enseñarles nuestras tradiciones, es nuestra mejor forma de agradecer a Jesús el sacrificio que hizo por nosotros", manifestó Orlando Hernández.
Los tradicionalistas, desde tempranas horas de este jueves santo, recorren las calles, muchos de ellos sonando los chischiles que representan el sonido de las 30 monedas por las que Judas traicionó a Jesucristo.
"Nos sentimos alegres, felices de poder volver a salir a las calles a recrear a los judíos. Lo hacemos para pagar promesas a nuestro Señor Jesús, quien murió por nosotros en la Cruz, y resucitó para seguirnos amando y protegiendo", expresó Magdalena Pérez.
La vicealcaldesa de este municipio, compañera Dalila Chávez, destacó que lo más importante es que la tradición es tan grande, que de Masatepe nadie se va al mar, sino que todos se quedan participando de estas actividades religiosas.
"Esto engalana y alegra nuestras calles, porque mucha gente viene de todas partes. Turistas nacionales y extranjeros.
Como Alcaldía nos hemos preparado para recibir a esta gran cantidad de turistas, con las calles limpias y ordenadas", refirió.
Los Judíos de Masatepe, indicaron que continuarán con estas fiestas religiosas el viernes santo, particularmente recreando la crucifixión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesús.












