El Instituto Rigoberto López Pérez sirvió de escenario para agasajar a las maestras y madres del Distrito I de Managua. En este reconocido centro de estudios capitalinos se realizó una velada artística en que se reconoció el aporte de las madres no solo a la familia sino a la educación de los niños y niñas.
En esta velada hubo poesía, canto, música y toda una serie de actividades realizadas por jóvenes y niños de las diferentes escuelas en homenaje a las madres nicaragüenses.

Ahí estuvieron presentes directoras, subdirectoras, maestras comunitarias, conserjes y coordinadoras comunitarias, siendo esto un nuevo ejemplo de cómo en estos Nuevos Tiempos se reconoce el aporte que ellas efectúan a la sociedad.
La Delegada del Ministerio de Educación en el Distrito I de Managua, subrayó que esta fue no más que la culminación de una gran jornada realizada a lo largo del Mes de las Madres.

“En cada centro de estudios se hicieron exposiciones, capacitaciones, encuentros, conversatorios, celebraciones, y que trabajó con los muchachos para que elaboraran presentes a sus mamás”, explicó.
El ejercicio docente implica muchos sacrificios, a veces llegando a ejercer la labor de madre más allá del hogar, pues una maestra muchas veces, si no casi siempre, se convierte en una segunda madre de sus alumnos.

“Tengo 30 años de servicio y he encontrado en los niños unos hijos más porque a veces nuestro alumno tiene más confianza en nosotros que en sus mismos padres y eso es aliciente para nosotros, al saber que poder aconsejar y compartir a los mismos estudiantes como lo haríamos con nuestros propios hijos”, señaló la maestra Sandra López.













