El pueblo católico de Carazo participó la noche de este domingo 14 de agosto de la gritería chiquita o gritería de penitencia, tradición originaria de León.
Cuando en reloj marcó las seis de la tarde sonaron las campanas de los templos católicos de Carazo y se quemó abundante pólvora anunciando el inicio de la gritería chiquita, en la víspera de la Fiesta de la Asunción de la Virgen María a los cielos.
En los templos católicos también se conmemoró la "Dormición de la Virgen María", la cual es una representación del momento en que la Virgen María experimentó la muerte terrenal, pero luego fue llevada al cielo por el poder de Dios.
El Padre Edgard Rodríguez, Vicario de la Parroquia Santiago explicó el sentido de esta celebración: "En Carazo la iglesia católica se suma a la celebración de la gritería chiquita como un homenaje a la Asunción de la Bienaventurada Virgen María. María Santísima murió, desde el punto de vista teológico durmió en el señor, pero Jesús no quiso que ella experimentara la corrupción del sepulcro, por eso él la llevó en cuerpo y alma al cielo, eso es lo que celebramos los católicos en esta fiesta", subrayó el sacerdote.
En las casas de devotos de la Virgen se instalaron altares donde los participantes tuvieron la oportunidad de cantar y "gritarle" a María Santísima. También se repartió la tradicional gorra. En Carazo, la gritería chiquita se celebra desde hace más de 30 años.













