Un equipo de geólogos del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER) visitó las zonas aledañas al volcán El Hoyo y logró encontrar una serie de evidencias que pueden explicar el origen del sismo de 5.9 grados en la escala Richter que sacudió la región occidental, sentido también fuertemente en otras regiones del país.

Los expertos nicaragüenses encabezados por el Director de Geología y Geofísica del INETER, compañero William Martínez, las geólogas Carmen Gutiérrez y Eveling Espinoza, además del asesor científico Leonardo Álvarez, visitaron diversas comunidades aledañas al volcán El Hoyo, en el municipio de La Paz Centro, lugar donde se registra el epicentro del sismo.

Además de poder intercambiar información con familias de las comunidades Villa Yinvur, La Sabaneta, La Chibola, Cuatro Palos y Las Pilas, los científicos encontraron diversas grietas asociadas al movimiento telúrico y derrumbes en laderas, lo que evidencia el impacto ocasionado por el sismo y las miles de réplicas que le han seguido.

Sismo ocasionado por falla local
“Hicimos un reconocimiento geológico para más o menos confirmar que la ocurrencia del evento se debe a una falla geológica local y no una mera actividad volcánica o a otro tipo de falla. Esta falla está ubicada en la falda este del volcán El Hoyo y eso más o menos lo denota porque cada vez que íbamos a las comunidades o mirábamos en el campo, observamos que las afectaciones iban hacia esta dirección y es aquí que encontramos este tipo de agrietamiento que no nos está indicando que es el origen de la falla, pero sí nos indica que nos estamos aproximando a ella”, certificó Martínez.

Explicó que este sismo de 5.9 no tiene ninguna relación con el terremoto de abril del 2014, porque son estructuras diferentes y están lo suficientemente distanciadas para no estar vinculadas.

Martínez señaló que esta visita es la primera de otras que se van a realizar, para profundizar los estudios y conocer con más profundidad el tipo de falla, y qué efecto tuvo el sismo en la estructura volcánica.

Las principales grietas fueron localizadas en los terrenos de la finca San Pancho y se tratan de fracturas secundarias a las que hay que estudiar con mayor profundidad y de esa manera localizar con mayor precisión la falla geológica que causó el sismo, explicó Martínez, quien además añadió que se trata de una falla nueva.

La finca San Pancho está ubicada 2 kilómetros al noroeste del volcán El Hoyo.

Familias toman medidas
Durante la visita a las comunidades pudimos constatar daños mínimos a las viviendas, esto se explica, a que el epicentro del sismo se dio a varios kilómetros en una región deshabitada.

Las familias han manifestado su temor por la ocurrencia de otro sismo similar o de mayor intensidad, por tanto están acatando las orientaciones de los Comités Municipales de Atención y Prevención de Desastres Naturales (COMUPRED), durmiendo en las aceras, porches, patios y otras zonas de seguridad.

Adolfo Castillo Rivera, poblador de la comunidad La Chibola y que se dedica a la agricultura, aseguró que el sismo los sorprendió, a pesar de residir en un complejo volcánico compuesto por Asososca, El Hoyo y Momotombo.

“Fue un sismo muy fuerte, después se oyeron como explosiones y el hamaqueo de los temblores, y pueden ver la tierra partida, tal vez por este sector es que se origina la falla”, comentó Castillo.

“Fue un sismo bastante fuerte, anduvimos en la marcha de la patria, regresamos a la casa, ya estábamos acostados cuando sentimos el primer temblor y después las réplicas. Las medidas que tomamos, en primer lugar, tener calma, no salir corriendo y pues tenemos bastante conocimiento gracias a la información que nos ha dado la compañera Rosario Murillo, además de agarrarnos de la mano de Dios”, dijo María Calderón.














