Cuando se apruebe la Ley de Asociación Público-Privada, Nicaragua estará obteniendo un enorme impulso en materia de inversión y dinamismo económico.
Analistas y empresarios se han manifestado a favor de la iniciativa presentada la semana pasada ante la Asamblea Nacional, ya que con ella se creando un marco jurídico sólido y seguro para un modelo que desde hace varios años viene dando buenos resultados en el país.
Los empresarios se muestran optimistas, sobre todo porque les permitirá participar con mayor fuerza en muchos proyectos de infraestructura de vital importancia para todos los sectores.
“Todo esto lo que te viene a generar es una inversión, un dinamismo de la economía”, dijo Héctor Lacayo, Presidente de la Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur).
De ser así, Nicaragua lograría mantener el crecimiento de su Producto Interno Bruto (PIB) por el orden del 5%, tal como ha sido la norma en los últimos años.
Según Lacayo, esto también haría crecer las fuentes de empleo.
“Es muy importante para todos los sectores económicos definitivamente y para la ciudadanía en general. Esto viene a ayudar los diferentes puntos o polos de desarrollo de la ciudad, viene a ayudar a que inversiones de mayor magnitud se puedan ejecutar con una alianza público-privada”, expresa.
A su criterio, una vez que se apruebe la ley, tanto los inversionistas nacionales como los extranjeros podrán poner su grano de arena en el mejoramiento de la infraestructura y los servicios que tanto necesita Nicaragua.













