El último viernes de octubre, al caer la noche, Masaya sacará a los Agüizotes para celebrar esta tradición nicaragüense.
En Monimbó encontramos a la familia Vivas del Taller de Máscaras “Los Diablos”.

Aquí desde hace dos meses están trabajando arduamente para tener listos los pedidos.
Los más tradicionales son las máscaras de diablos, la calavera, la cegüa, la bruja y la mocuana.
El precio de estas máscaras van de 150 hasta 600 córdobas.

Esta familia viaja a lo largo del país para ofrecer sus productos que son muy demandados en las ferias.
Jasmina Vivas, dueña del taller, comentó mientras pegaba una malla en los ojos de un diablo: "Ahorita estoy dándole el último retoque a estas máscaras para la celebración de los Agüizotes. Todo el año trabajamos pero tenemos dos meses de más demanda que son septiembre y octubre".
"La verdad que aquí se trabaja bastante tradicional, las máscaras de brujas, la calavera, los diablos, la cegua y la mocuana".

"Siempre hay jóvenes que piden máscaras más extravagantes, últimamente los jóvenes están pidiendo muchas máscaras de zombies y payasos, así que mantenemos lo tradicional, pero también complacemos al cliente".
"Tenemos casi 25 años de elaborar máscaras, se comenzó como una necesidad porque los muchachos querían salir y después empezamos el taller".
"Gracias a Dios nos va bien, porque en esta temporada se elaboran unas mil máscaras".

Orgullosa de vivir en Monimbó
"Me siento orgullosa de ser Masaya y de vivir en Monimbó, porque aquí en Masaya se viven y disfrutan las tradiciones".
Elaborar una máscaras no es cosa fácil, se necesita tiempo para terminarla.

"Usamos papel maché, almidón, cartón, pega, yeso, elástico, maya y pintura".
"Lo que más cuesta hacer es moler el papel a mano ya que primero lo remojamos después con la mano lo hacemos cuecho y lo pasamos al lavandero donde le damos el fino, como si estuviéramos lavando ropa".

Cuando ya doña Jasmina Vivas termina ese proceso, sus ayudantes, quienes son sus familiares, comienzan a elaborar con un molde la forma de las máscaras, pegando cuidadosamente el papel ya hecho masa fina.
Tras ese proceso viene la creatividad para realizar máscaras tan tenebrosas como la del diablo con enormes cuernos o la cegüa.
En las calles de Masaya podrán ver las máscaras de doña Jasmina, en una tradición solo para valientes, única en el mundo.














