Juana Padilla es una de los 38 hermanos nicaragüenses que este miércoles arribaron a nuestro país tras ser deportados de los Estados Unidos, sitio donde esperaban alcanzar el mal llamado sueño americano. Entre lágrimas la mujer originaria de Chinandega relató los momentos de tristeza e incertidumbre que vivió durante su detención en el país antes mencionado, experiencia que no desea volver a vivir.
“En Estados Unidos me trataron muy mal, fui víctima de racismo y maltrato verbal, allá no tenemos derecho a hablar y no valemos nada. Viajé a Estados Unidos en busca de una vida diferente sin embargo no la encontré, solo me topé con maltrato” relató.
Una experiencia similar vivió Osmar Fletes, un joven lleno de sueños e ilusiones, las cuales se frustraron una vez que ingresó a Norteamérica, donde fue apresado por un periodo de un mes, tiempo en el que vivió abuso y soledad.
“Por más de veinte días solo viví situaciones de angustia, abuso y maltrato, Estados Unidos es un país en el que los latinos no valemos nada, para los gringos no somos nada, a manera de burlas nos preguntaban que si volveríamos nuevamente y por supuesto que no voy a regresar y espero plenamente en Dios no tener la necesidad de volverlo a hacer” dijo entre lágrimas.
A pesar de lo difícil que les tocó enfrentar a los coterráneos, una vez que pisaron suelo nicaragüense, fueron recibidos con mucho amor por parte del personal del Ministerio de la Familia y el Ministerio de Gobernación, quienes les manifestaron el interés del Gobierno Sandinista por su pueblo.
“En nombre de nuestro Presidente Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo, Vice Presidenta de la República les damos la bienvenida a su país, Nicaragua, les tenemos un refrigerio y les haremos entrega de una ayuda económica para que puedan trasladarse a sus hogares, bienvenidos sean todos a su patria” expresó Yoisa Cortes, Ministerio de la Familia.
Ante la bienvenida, los hermanos nicaragüenses agradecieron la buena voluntad de las autoridades nacionales, destacando que nunca imaginaron que serían recibidos con tanta amabilidad.
“En los últimos días, estas son las palabras más bonitas y amables que he escuchado, me siento contento de que nos traten bien y nos ayuden en esta situación, espero en Dios salir adelante en mi país y no dejarlo nunca más” concluyó Fletes.













