Masaya es un departamento indudablemente bello y por tanto atractivo turístico, pero para visitarlo todo no bastaría un solo día. Por esta razón le ofrecemos tres lugares rápidos de visitar y que siguen estando entre las primeras opciones para el turismo.

El primero de todos y que en el último año ha experimentado un verdadero boom por su singularidad es el volcán Masaya. Su sorprendente lago de lava y su fácil acceso hace que diariamente miles de personas lo visiten.

Si bien son muchos los nicaragüenses que llegan a conocer esta maravilla natural, quienes más llegan son turístas de otros países, quienes en su viaje a Nicaragua no quieren perder la oportunidad de ver uno de los pocos lagos de lava que hay en el mundo.

El volcán está a apenas 7 kilómetros de la carretera entre Managua y Masaya, y además de el cráter propiamente dicho ofrece un recorrido por uno de los bosques secos representativos del Pacífico de Nicaragua, viejas coladas de lava y una vista expectacular de todo el entorno.

A pocos kilómetros se encuentra la ciudad de Nindirí. Saliendo del volcán uno llegá ahí en no más de 10 minutos. En esta pequeña localidad se encuentra un hermoso e interesante parque temático: el Parque Saurio. Es un lugar visitado casi exclusivamente por familias nacionales, quienes llevan a sus hijos a conocer estos fabulosos animales prehistóricos.

El lugar es más concurrido a partir de las 4:00 de la tarde.

En sus alrededores hay pequeños comerciantes que ofrecen comida rápida popular y refrescos. Para las mimados del hogar sobran también las ofertas de juguetes, muñecos inflables, manzanas acarameladas, palomitas de maíz, algodones de azucar y una infinidad de chiverías.

En fin, hay un ambiente ameno que vale la pena disfrutarlo con los hijos.

Si al itinerario le sumamos 10 minutos más llegamos a la cuna del folklore nicaragüense: Masaya. La ciudad es muy dinámica y con mucha oferta turística. De toda la oferta, un clásico es el Mercado de Artesanías.

Si hay un lugar que aglutina las creaciones de las laboriosas manos de los masayas es éste. Es una especie de Gran Bazar criollo que vale la pena visitarlo aunque solo sea para admirarlo, pero si usted quiere llevarse un recuerdo de su visita puede comprar desde una pequeña figura de madera o de barro, hasta una pintura, un sombrero, una hamaca, una cotona y un sinfín de cosas que en muy pocos sitios podría encontrar.

Estos tres lugares pueden ser recorridos en apenas tres horas o tres horas y media.


















