Su Eminencia Cardenal Miguel Obando y Bravo, Presidente de la Comisión de Reconciliación, Paz y Justicia, destacó la estrecha y cariñosa amistad que sostuvo con el Papa Juan Pablo II, y aseguró que, este 2 de abril de 2013, fecha en que el Sumo Pontífice cumple ocho años de haber dejado este plano físico y trascender a la eternidad, el pueblo de Nicaragua siempre lo recordará por sus grandes méritos.

“Fue un Papa que trabajó por la Paz, una Paz que está apoyada en la verdad, en el amor, la justicia y la libertad. Un gran Papa que supo trabajar con ese entusiasmo de los Santos. Que el Señor lo tenga en el cielo, y estará rezando por Nicaragua, porque quería mucho a Nicaragua. Siempre que nos veía decía “¡Nicaragua!”, y todo el pueblo nicaragüense también decía “¡Nicaragua!”, manifestó.

El Cardenal Miguel también destacó que “El Papa Juan Pablo II deja un estela luminosa en su camino”, tras haber ejercido 27 años de pontificado (del 16 de octubre de 1978, hasta su muerte el 2 de abril de 2005).

“Es un gran Papa, un gran misionero, y nosotros tuvimos la dicha que nos visitara dos veces. Muere y se le recuerda con mucho cariño por la labor que ha realizado durante sus años de Pontificado. Juan Pablo II era un hombre que daba la doctrina recta, siempre sus enseñanzas tenemos que ponerlas en práctica”, señaló.

Su Eminencia Reverendísima también indicó que el Papa Juan Pablo II no se quedó en Roma ejerciendo su pontificado, sino que hizo muchos viajes, y aunque al final se mostró un poco cansado, siempre continúo trabajando con el entusiasmo de los Santos.

Asimismo, el Cardenal Miguel detalló que la amistad que sostuvo con Su Santidad fue plagada de un cariño especial, y aunque nunca pensó que el Papa Juan Pablo II lo nombraría Cardenal, hoy agradece este hermoso gesto.

“El Papa Juan Pablo II siempre fue mi gran amigo, y siempre me trató con mucho cariño. Yo recuerdo que la primera vez que nos encontramos me invitó para que almorzáramos. Un Papa que quiso mucho a Nicaragua, y realmente manifestó un cariño especial para nuestro pueblo”, indicó.

El Cardenal Miguel se mostró muy entusiasmado al expresar que la Iglesia Católica ahora también goza de gran dicha, al tener en su seno al Papa Francisco, quien “es un hombre lleno de entusiasmo, un hombre que realmente va buscando la Santidad y quiere que todos seamos santos. Yo creo que será un Papa que va a trabajar por el bien de la Iglesia, con ese entusiasmo que caracteriza a los hombre de oración”.

Su Eminencia alentó la posibilidad que el Papa Francisco pueda visitar Nicaragua, siempre y cuando la Conferencia Episcopal y el pueblo de Nicaragua estén en oración plena con Dios.

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