El Padre Neguib Eslaquit, Director del Centro de Retiro Espiritual Betania, en Dolores (Carazo), manifestó que durante el proceso de Diálogo para la Paz que se celebrará en Nicaragua, Jesucristo debe de ser el centro y estar en los corazones de todos los actores participantes.

El líder religioso expresó que Jesucristo es el Príncipe de la Paz por excelencia, y cuando tenemos a Dios en nuestro corazón podemos tener la tranquilidad en el alma, que es la Paz.

“Que Jesucristo sea la persona más importante en nuestra vida, en nuestra sociedad, y que sea la persona más importante en el diálogo entre todos los nicaragüenses”, sostuvo.

Reiteró que Jesucristo debe de ser la persona central que debe de estar en el corazón de todos los actores que van a dialogar, para restaurar todas aquellas situaciones que han producido sentimientos que no son los sentimientos de Jesús.

Llenémonos de Jesús, llenémonos del Espíritu Santo que es Paz, llenémonos de la presencia, de la tranquilidad del alma que es el Príncipe de la Paz, Nuestro Señor”, expresó.

El Padre Neguib auguró que la Paz tan anhelada en Nicaragua y el mundo entero comenzará a acrecentarse entre todos los nicaragüenses.

Todos nosotros somos hijos de un mismo Padre del Cielo, adoptivos por Jesucristo Nuestro Señor, que lo único que debemos de hacer es tomarnos de las manos y dialogar”, dijo.

En este sentido, indicó que si los cristianos nos llenamos de Jesús construimos Paz en Nicaragua, en tanto Jesucristo es la persona más importante en Nicaragua y en estos diálogos de Paz.

El religioso destacó que en esta última semana el Espíritu Santo ha hecho que clamemos con mayor insistencia al Padre del Cielo. Se ha acrecentado como una fuerza maravillosa por toda Nicaragua este clamor y esta petición al Señor por la Paz.

“Todos los cristianos en todos los momentos de nuestra vida oramos, porque la oración para el cristiano es tan fundamental como el oxígeno para nuestra vida”, explicó.

Eslaquit manifestó que todos somos artífices de la Paz, y recordó aquella frase de las sagradas escrituras: “Si el Señor no construye la ciudad, en vano se cansan los albañiles”.

“Acrecentemos la oración, elevemos nuestros cánticos de alabanzas, y una paz que sobreabunde nuestros conocimientos, y como dice el Apóstol Pablo ‘inundará nuestros corazones”, concluyó el líder religioso.

 

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