Autoridades del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (MARENA) sostuvieron un encuentro con miembros de las comunidades indígenas, ubicadas en la reserva de Bosawás, con el objetivo de elaborar un informe en el que se planteé la situación actual de dicha reserva, esto como parte del cumplimiento del trabajo orientado por el Gobierno Sandinista, en su afán de preservar este sitio que cuenta con una amplia variedad de flora y fauna en vías de extinción.

Durante la sesión de trabajo, los representantes de los siete pueblos indígenas Mayangnas y Miskitus que han permanecido habitando esta zona de nuestro país desde hace muchos años, manifestaron algunas de las situaciones que se producen en esta reserva y que ponen en riesgo los recursos ubicados en este lugar que cuenta con una extensión de 20 mil kilómetros cuadrados.

“Bosawás es un área protegida que en este momento se encuentra amenazada por el avance de la frontera agrícola por parte de gente ajena a nuestras comunidades, por tal razón nosotros hemos venido a plantear algunas medidas de prevención y protección para que en nuestro territorio no continúe avanzando este fenómeno. La principal petición nuestra es el saneamiento de nuestro territorio con relación a las personas mestizas, porque son ellas las que en su mayoría están afectando nuestro territorio y sus recursos”, señaló Primitivo Centeno, Jefe de Gobierno de Miskitu Indian.

“Nosotros hemos venido a esta sesión de trabajo a enfocarnos en la defensa de la Madre Tierra, porque en el área de la reserva de Bosawás existe una invasión de la frontera agrícola, la que afecta nuestros recursos naturales, por ello es importante que nosotros tengamos el apoyo y la protección del Ejército de Nicaragua a través de un control permanente con las personas que llegan a realizar actividades ilegales, de igual manera creemos que deben tomarse medidas con relación a las empresas mineras”, destacó Taymond Robín, miembro de la Nación Mayangnas.

Robín agradeció al gobierno central en nombre de su comunidad por el respaldo y el acompañamiento que están recibiendo, lo que les ha permitido sentirme más seguros y de esta manera asegurar los recursos de Bosawás.

“Nosotros estamos agradecidos y contentos con el gobierno porque el decreto 15-2013 en el cual el gobierno orientó la creación de la comisión para la defensa de la Madre Tierra nos permite cohesionar esfuerzos de cara a la protección de los recursos naturales, teniendo de esta manera la oportunidad de defender nuestro territorio indígena, el que se está viendo amenazado por muchos factores” subrayó.

Por su parte la compañera Juanita Argeñal, titular del Marena y el compañero Juan Bautista Arién, representante del gobierno de Nicaragua ante la Unesco, manifestaron que este encuentro es el inicio de una serie de acciones que estarán llevando a cabo con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de las familias que habitan en la reserva, así como la protección de la misma.

“Hemos continuado con las secciones de trabajo que nos ha orientado nuestro presidente en aras de salvar Bosawás y esta mañana hemos trabajado con los hermanos representantes de los territorios y comunidades indígenas, hemos abordado la problemática que está afrontando la reserva en donde se destacan las actividades ilícitas de tomas de tierra por parte de personas ajenas a la reserva” manifestó Argeñal.

“Estamos claros que el deterioro de Bosawás avanza a un ritmo acelerado, es por ello que debemos de tomar medidas drásticas porque sino a un corto plazo ya no tendremos nada, es decir no tendremos, animales, bosques y donde van a vivir las familias que ancestralmente han estado en este lugar, el cual han cuidado y preservado” expresó Arién.

“Para poder garantizar estos recursos y estas familias, nosotros estamos en la obligación de tomar medidas drásticas, como por ejemplo evitar que salgan camiones con madera, que nadie ajeno a las comunidades indígenas ingresen a estas zonas y que se ponga mano dura a todas aquellas personas que cometen delitos con respecto a la venta de estos territorios y sus recursos” señaló Arién.

Actualmente la reserva de Bosawás posee un reducto de bosque tropical pluvial, bosques Trópico Húmedo y nebliselva, cuenta con 370 especies de flora mayor, 310 especies de aves, 85 especies de mamíferos y 15 especies de serpientes venenosas, así como la concurrencia de 9 cuencas hídricas y 17 sub cuencas hidrográficas a nivel nacional, lo que la convierte en un pulmón para Nicaragua y el resto de Centroamérica.

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