Autoridades de la Procuraduría General de la República (PGR) sorprendieron a doña María Martha Castilblanco Palacios en su casa palmeando tortillas para vender.
Doña María salió de su San Ramón en Matagalpa hace más de quince años en busca de una mejor vida para ella y sus dos hijas, quienes hoy le ayudan a ganarse la vida palmeando y vendiendo leche agria en el barrio Santa Ana Sur, del distrito tres de la capital.
Las lágrimas en sus ojos fueron evidentes al ver el documento que le hace dueña de su terreno, esa seguridad jurídica que nunca pensó tener hoy es una realidad gracias a la preocupación del Gobierno Sandinista.
"Me siento contenta, agradecida y no lo esperaba porque siempre se nos decía que nos iban a sacar, pero ahora ya cuento con algo propio y puedo pensar en construir un muro para proteger mi casa", expresó.
"En mi casa somos diez, tengo cinco nietos y mi miedo era que me sacaran de acá, no tenía esperanza de un título, pero ya ve, Dios es poderoso y le agradezco al presidente por acordarse de mí", contó María Martha.
Elia María Martínez Hernández, es otra feliz ciudadana que tras vivir con miedo durante años “hoy puede decir con orgullo que tiene un terreno digno donde vivir”.
"Gracias a Dios y al comandante ya tengo mi título. Que Dios los bendiga a todos porque no saben cómo he deseado mi escritura. Tengo veinticinco años viviendo acá y fui a solicitar infinidad de veces y hoy por fin se me cumplió", relató.
En este mismo sector habita Elisabeth Mora, quien expresó que estaban luchando por tener este documento.
"Viva Daniel y espero que muchas personas que son mal agradecidas aprendan y vean que lo que reciben ningún gobierno nos había dado", comentó.













