Desde horas tempranas de este viernes las familias que habitan en el asentamiento Frawley, ubicado en las cercanías de la suburbana en carretera sur, empezaron a sacar sus pertenencias para ser trasladados a la urbanización Bismarck Martínez.
Entre viernes, sábado y domingo la Alcaldía de Managua espera, Dios mediante, trasladar a las primeras cincuenta familias que habitarán en estas lotificaciones.
Fidel Moreno, secretario general de la Alcaldía de Managua, acompañó a estas familias en el proceso de traslado de los enseres que fueron colocados en los camiones dispuestos por la Alcaldía municipal.
"Estas familias tenían a su espalda un muro de más de cinco metros de altura y en algunos lados de más de catorce y delante de ellos tenían una canaleta, entonces con las fuertes lluvias la corriente los dejaba atrapados pudiendo ser arrastrados por las aguas", dijo Moreno.
"Durante mucho tiempo estuvimos trabajando con ellos una propuesta y ahora que se ha presentado el programa de terreno para una vivienda digna Bismarck Martínez, ellos son los primeros protagonistas de este importantísimo programa", sostuvo Moreno.

Para Erika Nohelia Contreras, tener un terreno donde construir su casa y vivir con sus hijos es un sueño hecho realidad.
"Gracias a Dios fue rápida la respuesta que nos dieron, ya tenía cinco años de vivir con mis tres hijos, gracias a Dios ya no voy a tener el miedo de todos los días con ese muro que se nos podía caer encima, ahora vamos a dormir tranquilos".
Eveling Chávez, una joven madre soltera manifestó que la cuota a pagar es accesible para las personas de escasos recursos como ella.
"Agradecida con el presidente Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo y bendecida porque es una gran ayuda, no tengo palabras para explicarles lo importante para mí que soy madre de tres hijos y sólo yo trabajo de despachadora", dijo.
Finalmente, Margarita Cerna Moreno, comentó: "Tenía dieciocho años de vivir acá pasando penurias muy duras, es una bendición, porque somos trabajadores por cuenta propia, vendemos por donde eran los juzgados y a veces no podíamos salir al estar atrapados por la lluvia del cauce".
Hasta el momento hay unas tres mil solicitudes de familias que desean tener una casa digna donde poder descansar sin tener miedo a las inclemencias del invierno.




















































