Siempre llamaron mi atención viejos zorros del periodismo que cuando empezaba en este oficio o profesión y me captaban desbocado, quien no pasó por esa etapa rebelde e irreflexiva de la vida dónde todo te resbalaba, hace ya 42 años de eso.
129 años atrás, el 18 de mayo, de 1895, el más grande referente de nuestro nacionalismo, Augusto Nicolás Calderón Sandino, nació en el humilde poblado de Niquinohomo en uno se esos partos marcados para la posteridad de los tiempos.
La recientes declaraciones del vendepatria Presidente Javier Milei de Argentina en relación al despliegue de fuerzas de la OTAN en el puerto de Ushaia en el Sur del país, indica la creciente importancia geopolítica de ambas regiones polares.
¿Cómo es posible que una ley de un país que no llega a los 4 millones de habitantes, con un PIB que ocupa el puesto 114 del mundo, sea tan importante como para desencadenar aprensiones, protestas, advertencias y amenazas europeas y estadounidenses?
Nicaragua ha defendido con ahínco su política migratoria, la cancillería ha rechazado el uso faccioso de las fronteras y ha luchado por situar al país con una soberanía intachable y con la autodeterminación de hacer uso legítimo de sus fronteras.
Obama, el premio nobel de la paz por matar más que nadie anterior a él, llamaba “torcer el brazo” a chantajear a un gobierno o a un personaje para que obedeciese su deseo, que era el de los cabecillas del complejo de la matanza humana.
¿Cuánto pesa en la balanza de la Historia el genocidio de los sionazis de 1948 a 2024? Pesa tanto como los gobiernos antiimperialistas y los pueblos antiimperialistas lo transmitan a los hermanos y con éstos a las generaciones futuras.