Como una mujer de carácter fuerte y sin temor a nadie, así es descrita Gloria Martínez “La Cachorra” por su esposo Francisco Largaespada quien conviviera durante más de 50 años con esta inclaudicable mujer que dedicó su vida a la lucha en contra de las desigualdades sociales y a favor del pueblo humilde.
Martínez quién a sus 89 años parte de esta vida terrenal, deja un vacío en los corazones de muchos, una mujer que se caracterizó por trabajar y brindar su apoyo a las madres de Héroes y Mártires, por tal razón hoy sus familiares, vecinos, amigos y compañeros de lucha la recuerdan con amor y respeto.
“Los recuerdos que tengo de Gloria son muchos, fue una mujer que nunca sintió temor, ni la Guardia Nacional la amedrentaba, en reiteradas ocasiones me defendió de ellos, era de armas tomar y sin titubear le hacía saber a la Guardia sus inconformidades, nunca dejó que la gente fuese pisoteada por quienes tenían cuotas de poder, siempre les defendió y les enseñó a que los pobres debemos ser respetados” manifestó Largaespada.
Con lágrimas en sus ojos, el viudo detalla cada una de las historias vividas con la mujer que siempre estuvo a su lado aún cuando en reiteradas ocasiones fueron víctimas de persecución por parte de la genocida Guardia Nacional, por el simple hecho de no dejarse someter a sus abusos y atropellos.
“Gloria fue una mujer de carácter muy fuerte, ella siempre fue luchadora y siempre se entregó al trabajo revolucionario, ella siempre me ayudó a salir adelante y por esa razón siempre estuve a su lado, nunca se rehusó a realizar trabajo político y colaboró con los chavalos que se integraron en la guerrilla” manifestó.
“En nuestra casa, Gloria siempre albergó a muchos jóvenes guerrilleros, salvó a muchos de las garras de la guardia nacional, ella los defendía a como fuese, con garrotes en sus manos se les enfrentaba, yo sé que ella hacía todo esto pensando en el futuro de las nuevas generaciones, para que hoy la vida sea diferente y puedan vivir en paz”, destacó.
Al igual que su esposo, las madres de Héroes y Mártires que por muchos años trabajaron junto a Martínez, señalan que la muerte de esta insigne mujer deja un vacío muy grande, así como un legado que las impulsa a continuar trabajando por todas las mujeres que un día perdieron a sus hijos por la liberación de nuestro país.
“Doña Gloria fue como una madre para todas nosotras, porque siempre estábamos trabajando con ella y su muerte nos llena de mucha tristeza, siempre nos representó y nos brindó su ayuda, fue la iniciadora de nuestra organización de madres de los caídos y todo el tiempo se preocupó por nuestro bienestar”, dijo María Fonseca.
El velorio de Martínez se estará realizando en la funeraria Monte de los Olivos a partir de las seis de la tarde de este miércoles, mañana sus restos estarán siendo trasladados a la Asamblea Nacional donde recibirá un homenaje póstumo, luego será trasladada a la iglesia la Merced y al finalizar la tarde sus restos serán trasladados al cementerio del Barrio Sierra Maestra, lugar donde vivió por muchos años.












