En el segundo fin de semana del periodo de Cuaresma, la feligresía católica del municipio de la Conquista, en el departamento de Carazo celebró el tradicional Via Crucis en compañía de Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Leopoldo Brenes, quienes con mucha fe, amor y devoción recorrieron más de un kilómetro en el que se ubicaban las catorce estaciones de la Pasión de Cristo.

Niños, mujeres, ancianos y jóvenes elevaron sus plegarias al creador en este periodo en el que la fe inunda los corazones de los nicaragüenses quienes recuerdan cada uno de los momentos que vivió Jesús durante su tránsito por la vida terrenal. La distancia no fue impedimento para que los asistentes paso a paso recordaran al salvador del mundo.

“Con mucha fe y devoción estoy participando de este Via Crucis, más contentos aún con la presencia de nuestro nuevo cardenal, todos los años vengo a participar de esta festividad religiosa en la que pedimos a Dios por nuestras familias, los matrimonios y la juventud para que todos avancemos por el buen camino” expresó Lea Sánchez.

“He venido desde San Juan de la Concepción a peregrinar esta mañana, en la que nos hemos llenado de gozo por la presencia de nuestro cardenal Brenes, para nosotros estas fechas son muy importantes porque entramos en comunión con Dios y es cuando le pedimos por el bienestar de nuestro país y de nuestras familias” manifestó Gerardo García.

El Vía Crucis que inició a la entrada del municipio donde se edificará el Santuario del Señor de Esquipulas, Santo Patrono de los conquisteños, avanzó hasta llegar al templo de este lugar donde miles de creyentes acompañaron a la imagen y al Cardenal, lo que fue catalogado como un gesto grande de amor y devoción por parte de Su Eminencia.

“Hoy nos disponemos a celebrar el acto cumbre de nuestra vida cristiana, lo que es fuente de nuestra vida y nuestra misión, la Santa Eucaristía en este segundo sábado de Cuaresma en el que nos preparamos para vivir con gozo y alegría la Pascua del Señor y que él nos dé la gracia de poder expulsar de nuestras vidas aquello que nos impide vivir en comunión con nuestros hermanos”, añadió el Cardenal Brenes.

Así mismo, el Cardenal señaló que la cuaresma es un periodo de unidad y reconciliación en el que todos debemos dejarnos guiar por el Espíritu Santo, permitiéndole que entre en nuestros hogares.

“Desde hace nueve años realizamos esta peregrinación del Vía Crucis en el santuario del Señor de Esquipulas en el que participan varias zonas pastorales junto a sus feligreses y sacerdotes, el tiempo de Cuaresma es un momento para la reflexión, de oración y penitencia. La Cuaresma es un tiempo propio de reconciliación en el que podamos ver realmente nuestro corazón y reconciliarnos con nuestros hermanos y de esta manera conocer esa alegría que nos da nuestro padre celestial” concluyó.

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