Todas las tardes de domingo son centenares los nicaragüenses que visitan el Puerto Salvador Allende, uno de los lugares con mayor atractivo turístico de la capital.
En el Puerto Salvador Allende, con más de 24 restaurantes y otro gran número de quioscos de comida rápida, tanto los niños como los adultos tienen asegurada la diversión, ya que en sus 29 manzanas se distribuyen plazas de entretenimiento con el famoso Go Kart.
Si les gusta la aventura, puede montarse a la embarcación Momotombito y conocer la Isla del Amor, ya sea que pague solo el recorrido de ida y vuelta o la estancia en este pequeño islote acondicionado con todas las comodidades para pasar el día.
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La gastronomía no se puede quedar sin mencionar, ya que en este puerto hay una gran variedad de alimentos, desde la tradicional comida nicaragüense, la más demandada y los platillos de la gastronomía de Cuba, México, Argentina, Perú, China y España.
Los Mimados de la Revolución tienen varias opciones, entre ellas el Parque de la Alegría, que fue inaugurado en noviembre del año 2023.
Son 15 juegos mecánicos para niños de diferentes edades. Para entrar tiene que pagar el costo de cada juego al que desee subirse.
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“Me siento feliz de estar acá porque me encanta venir al parque y, como ya se aproxima mi cumpleaños, le dije a mis padres que me trajeran y me he divertido mucho”, comentó la niña Celeste Chinchilla.
Los jóvenes también hacen uso de este parque subiéndose a los juegos mecánicos con mayor adrenalina.
“Me subí al barco pirata y al pulpo y estuvo genial. Vine con mi prima y un amigo del colegio de ella y la hemos pasado superbién y después vamos a ir a tomarnos fotos cerca del lago, a comer un helado, algo fresco, porque la verdad que me dio algo de miedo el pulpo, pero a la vez me pareció divertido, así que lo volvería a hacerlo”, manifestó Mildred Manzanares.
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En la etapa cuatro del Puerto Salvador Allende, casi al final de toda esta gran obra turística, la gente disfruta de la buena música, la vista con el atardecer y de la gastronomía con una buena bebida alcohólica y no alcohólica.
“La estamos pasando muy bien. Yo soy de Nicaragua, pero vivo en Costa Rica desde hace 20 años y no pude venir en diciembre, pero acá estoy visitando a mi familia y siempre que vengo venimos acá y lo que me sorprende es que cada día está más bonito, la comida bien rica, la cerveza ni hablar y esperando que caiga la tarde para ver ocultarse el sol”, afirmó Alfonso Toval.













