El Zoológico Thomas Belt, en Juigalpa, Chontales, es, para las familias, más que un espacio para conectar con la fauna exótica; es un templo de conservación y educación ambiental.
Situado en un terreno de siete manzanas —con aproximadamente tres manzanas de construcción—, el zoológico es un punto de recreación familiar que resguarda más de 100 especies y alrededor de 300 ejemplares. Se ha consolidado como un modelo de cuidado responsable de la fauna silvestre en Nicaragua.
La educadora del zoológico, Marian Reyes, explicó que el trabajo que se realiza en este centro es integral y permanente, enfocado en tres ejes fundamentales: educación, conservación y mantenimiento. “Nuestro principal objetivo es educar a la población. Trabajamos con escuelas, universidades y escuelas técnicas; recibimos niños desde preescolar hasta universitarios, y también visitamos escuelas rurales para concientizar sobre el cuidado y la conservación de la fauna y la flora”, detalló durante un breve recorrido por el lugar.

Entre las especies que alberga el zoológico destacan los pumas, una de las poblaciones que más se ha logrado reproducir como parte de los programas de conservación. Además, las familias pueden conocer especies altamente llamativas como un chimpancé de más de 38 años, jaguares, leones, tigres, ocelotes, felinos pequeños, monos araña, monos carablanca, nutrias y una amplia diversidad de aves exóticas, entre ellas faisanes y emúes.
El recinto también desarrolla líneas productivas de aves, fortaleciendo su carácter educativo.
El trabajo en el Zoológico Thomas Belt es constante e incluye mejoras en infraestructura, mantenimiento, remodelaciones e innovación educativa, incorporando herramientas audiovisuales y el uso de redes sociales para acercar el conocimiento ambiental a la población.
“Siempre estamos trabajando, el esfuerzo es continuo en conservación, educación y mantenimiento”, subrayó Reyes.

Itzae, la puma albina
Uno de los mayores atractivos del zoológico Thomas Belt es el nacimiento hace casi tres años de una puma albina.
El alumbramiento de Itzae es un hecho extraordinario que ha marcado la historia del recinto y del turismo local.
"El nacimiento de una puma albina es algo impresionante, algo que no se ve todos los días. Fue una bendición para el zoológico”, afirmó la educadora.

Este acontecimiento provocó un incremento notable en la afluencia de visitantes, llegando a registrarse más de mil visitas diarias durante el auge inicial, con personas provenientes de distintos departamentos del país interesadas en conocer al ejemplar. Aunque el interés se mantiene, la puma continúa siendo uno de los principales motivos de visita.
Debido a su condición de albinismo, el cuido del animal ha sido especial desde su nacimiento. En sus primeros meses permaneció resguardada para evaluar su adaptación, ya que requiere protección adicional del sol y un seguimiento clínico constante. Actualmente, la puma recibe chequeos veterinarios periódicos, alimentación balanceada a base de carne de pollo, suplementación vitamínica y desparasitación regular. “Gracias a Dios es un animal sano y muy bien cuidado”, destacó Reyes, quien además indicó que el ejemplar cumple años cada 20 de julio, fecha que se ha convertido en un acontecimiento especial para el zoológico y las familias visitantes.
La experiencia de quienes visitan el lugar respalda el impacto positivo del zoológico. Eydel Argüello, visitante por primera vez, expresó sus primeras impresiones.

“Está bien bonito, se ve bien protegido, hay bastantes árboles y el espacio es adecuado”. Por su parte, Estephany Vado resaltó lo que más le llamó la atención.
“Se ve limpio, seguro y hay especies que no son comunes; aquí tenemos la oportunidad de conocerlas”, afirmó.
El Zoológico Thomas Belt está abierto de lunes a domingo desde las 8:00 am hasta las 5:30 pm.













