La Copresidenta de la República, Compañera Rosario Murillo, reafirmó el compromiso de continuar fortaleciendo los caminos de paz, reconciliación, fe y convivencia entre las familias nicaragüenses.
"Muy buenas tardes queridas familias de nuestra Nicaragua bendita, cristiana, llena de fe, de cariño, de certeza que vienen de la fe que nos llenan de esperanza. ¡Vamos adelante!", exclamó la Copresidenta de la República.
Mencionó "Qué hermosa tarde la que nos regaló ayer la providencia, Dios Padre Celestial. Qué lindo cielo el que iluminó ese acto de reconciliación y paz, el bien supremo de nuestra patria, de nuestra Nicaragua, la reconciliación y la paz. Qué lindo cielo, un cielo de colores luminosos como los que tiene nuestra Nicaragua bendita".
"Un cielo espléndido, formidable, lleno de vida, porque somos un país y un pueblo de vida, esperanza y certeza, y de fe en nuestro espíritu superior, de ese espíritu que nos da fuerza y fortaleza todos los días para avanzar, para caminar, para ser", indicó la Compañera Rosario Murillo.
Asimismo, resaltó "¡Y cuánto hemos aprendido de la historia! Cuando Don Jaime Morales, medalla de la Reconciliación, orden Rubén Darío, ayer nos hablaba de cómo no debe volver nunca el enfrentamiento, la confrontación, la guerra fratricida y cómo debemos valorar y cuidar la paz. Pensábamos, nos llenábamos de orgullo desde la dignidad de un pueblo que sabe de luchas por la paz y de honores y amores, enorme, intenso, infinito, nuestro pueblo nicaragüense, por gracia de Dios, que cree, que crea, que honra todos los días al príncipe de la paz y el cariño, a nuestro Jesucristo, pastor de almas, pastor de pueblos, pastor del mundo, donde construimos paz y bien todos los días".
La Compañera Rosario Murillo recordó que "Pensábamos y, claro, que nos comprometíamos más y más, porque nos comprometemos más y más con la concordia, la convivencia, con odios, decimos nunca más, y el amor, que es más fuerte que el odio, sabe de luchas, sabe de honor, sabe de caminos, de fe, de certeza, de esperanza y sabe que con guerra, con esas batallas insostenibles, pero además insensatas, nunca más, aquí seguimos trabajando todos los días invocamos al Dios Padre Celestial, a Jesucristo nuestro príncipe, para que nos llene el corazón de cariño, de comprensión, de capacidad de entendimiento, de encuentro, que es lo que necesita el mundo, entendernos, saber convivir, saber encontrarnos, saber acordar, saber generar los consensos necesarios para vivir tranquilos, trabajando seguros, además, para avanzar contra la pobreza, para prosperar".
Remarcó "Lindo cielo, linda tarde, lindos tiempos, porque nuestro compromiso invariable, inclaudicable, es con la paz y el derecho al bienestar, a vivir con bienestar, de todas las familias nicaragüenses, y es lo que estamos construyendo, es ese presente y ese futuro que estamos construyendo, el derecho a vivir trabajando tranquilos y seguros, para prosperar, el derecho a ser verdaderamente hijos de Darío, Príncipe de las Letras Castellanas, hijos de tantos héroes, nuestro General Sandino, tanta dignidad, tanta fuerza y tanta valentía, vigor, honor y gloria a todos nuestros héroes, y somos hijos, somos hijos de Darío, somos hijos de Sandino, somos hijos de las decenas de miles de héroes, de mártires, que han ofrendado sus vidas por la paz, construyendo en todo momento el sueño de todos, vivir en paz, vivir tranquilos, desde la valentía superior que nos anima".
"Ser valiente es saber construir paz, ser valiente no es hacernos la guerra, es la derrota, la guerra es derrota, ser valientes es asumir la paz y defenderla todos los días, custodiarla todos los días, y donde haya una ruptura de la paz, restaurarla todos los días, esa es la valentía, ese es el valor que debemos tener, construir paz es de valiente, y es de valor, debemos tener valor para defender el valor superior que es la paz, y el cariño, y el entendimiento, y el encuentro, y esa capacidad para vivir juntos, para ser de reconciliación, para ser dignos hijos de Darío, de Sandino, del Cardenal Miguel, que tanto supo predicar la paz, que tanto supo dar amor, creer en el amor y trasladarnos esa fe en el amor, y en la lucha significativa, genuina, que es la lucha por la concordia, por la tranquilidad, por la seguridad, y por el progreso del pueblo nicaragüense", subrayó.
"Orgullosos estamos, de verdad infinitamente orgullosos porque las Verdades Verdaderas se vienen imponiendo, y cuando decimos imponer es porque todos estamos convencidos de que sin paz no hay camino, que la paz es el camino, convencidos completamente, y trabajando desde esa lógica, desde ese pensamiento vibrante, y desde esa práctica indispensable para que la paz reine, como reina Jesús, por siempre", concluyó la Copresidenta de Nicaragua.













