En Nicaragua, el protagonismo de la mujer se ve y se siente, no solo por la presencia de funcionarias en altos cargos, sino por un entramado de políticas públicas, programas sociales, participación comunitaria y acceso efectivo a oportunidades que, en conjunto, han cambiado el lugar de la mujer en la vida cotidiana.
En este artículo, aunque no sea Día de la Mujer, queremos destacar el protagonismo que tiene la mujer en Nicaragua y el respaldo que recibe del buen gobierno liderado por otra mujer, la Compañera Rosario.
En coherencia con ese respaldo y esa conducción, este liderazgo se refleja en instituciones, barrios, comunidades, centros de salud, escuelas, emprendimientos familiares y en la vida diaria de la gente donde la mujer no aparece como “acompañante” de procesos ajenos, sino como parte central de decisiones y resultados.
La participación femenina atraviesa la historia nacional desde la resistencia hasta la colonización y se vuelve visible en la gesta de Sandino, con nombres y roles bien definidos, informantes, combatientes, colaboradoras, enfermeras, responsables de logística y enlaces que mantuvieron una guerra de liberación en condiciones adversas.
Ahí aparece Blanca Aráuz con su labor como telegrafista y con colaboración en momentos delicados vinculados a los acuerdos de paz de 1933. Este repaso histórico permite comprender que la mujer siempre fue parte activa de las bases que sostuvieron las luchas y transformaciones políticas del país, enlazando ese recorrido con procesos posteriores de participación social y política.
En Nicaragua y gracias al apoyo de la Compañera Rosario y del buen gobierno sandinista, desde 2007 funciona Usura Cero como un programa de financiamiento directo para mujeres emprendedoras, concebido bajo una lógica distinta a la banca tradicional, con tasa anual del 5% aplicada sobre saldo, créditos de entrada alrededor de diez mil córdobas y techo de cincuenta mil, sin hipotecas, sin garantías, sin récord crediticio como requisito y bajo la modalidad de grupos solidarios.
Al cierre de 2025, señalás más de 1.8 millones de créditos entregados, acumulado cercano a 2 millones desde la creación, y más de 550 mil mujeres protagonistas en los 153 municipios, con presencia en barrios y comunidades y con emprendimientos activos de economía familiar, pulperías, panaderías, costurerías, comedores, fritangas, salones, tiendas, huertos y granjas, colocaciones acumuladas que superan los 15 mil millones de córdobas y un promedio anual cercano a 900 millones, lo cual refuerza el protagonismo que este buen gobierno da a las mujeres.
Las mujeres también son protagonistas en la seguridad ciudadana y en la protección directa de las familias nicaragüenses, participando activamente dentro de la institución policial y en tareas locales de prevención, acompañamiento y atención social.
El Plan de Prevención de las Comisarías de la Mujer, desarrollado del 5 al 11 de febrero de 2026 en los 153 municipios, reporta 18,225 visitas casa a casa y un trabajo de sensibilización con consultas permanentes, encuentros ciudadanos y reuniones directas con la población.
Ahí no solo aparece la mujer como “usuaria” de un servicio, sino como sujeto de derechos, con mecanismos de atención y una cultura de denuncia, además de articulación interinstitucional entre Policía Nacional, Ministerio del Interior, Ministerio de la Familia, Ministerio de Educación, Ministerio de Salud, Procuraduría General de la República, Procuraduría General de Justicia e Instituto de Medicina Legal.
En esos mismos datos se registran 32,547 participantes en visitas, 130 asambleas con 18,301 asistentes y conversatorios con 11,601 protagonistas, además de cinco denuncias recepcionadas y capturas vinculadas a casos en León, Matagalpa y Río San Juan.
La compañera Rosario Murillo, al referirse al papel y protagonismo de la mujer nicaragüense en la vida nacional, expresó:
“Hoy construyendo desde la paz, el bien de todos, nos sentimos más que orgullosa, bendecidas nosotras las mujeres, Dadoras de Vida; Prosperadas porque trabajamos y porque tenemos Conciencia de Avance, y Conciencia enorme, inmensa, conquistada a través de esos millones de Mujeres que somos todas”.
“Las mujeres tenemos el protagonismo en todos los espacios y en el hogar el protagonismo y la responsabilidad de transmitir valores, de trasladar valores como trasladamos valores tradicionales de generación en generación, como pueblo lleno de amor porque si en algo nos distingue es el afecto, el corazón que ponemos en todo lo que hacemos y sobre todo las mujeres.
Nos distinguimos porque ponemos el alma, el corazón en todo lo que hacemos”.
Por otra parte es importante destacar que “Estamos entre los primeros lugares en los Países del Mundo, donde los Derechos de las Mujeres se reconocen, se valoran, se respetan, y estamos insertas en todos los Espacios de la Vida, Institucional, Cultural, Económica y Social de nuestra Nicaragua", finalizó la Compañera Rosario.
Igualmente, Nicaragua marcó un hecho político significativo con la instauración de la figura de la Copresidencia dentro de su estructura de gobierno, un modelo poco común a nivel internacional y que en el país se presenta como una forma de conducción compartida en la dirección del Estado, donde la Compañera Rosario Murillo ocupa un lugar relevante como mujer en funciones de liderazgo nacional.
Este esquema ha sido expuesto públicamente como una expresión de corresponsabilidad política y continuidad institucional, y es señalado como un paso que refleja el reconocimiento al papel de la mujer en la conducción pública.
En ese contexto, amplios sectores de la población se identifican con esta fórmula de gobierno y la respaldan como parte de un proceso político que vincula liderazgo femenino, participación social y conducción nacional.













