La Copresidenta de la República, Compañera Rosario Murillo, en su comunicación de este miércoles 25 de febrero, agradeció al Padre Celestial por bendecir y guiar al pueblo orgulloso de Nicaragua.
"Gracias Padre por bendecir, guiar a tu pueblo, este pueblo nuestro, que como decíamos ayer y decimos todos los días, nos llena de orgullo", expresó la Compañera.
También saludó a las "queridas familias de nuestra Nicaragua bendita, digna, soberana. Esta Nicaragua que es patria de todos los que la amamos, esta Nicaragua donde vibramos en amor, en esperanza que es certeza y en la fuerza de espíritu que gracias a Dios se derrama".
Agregó que "Él, el Padre Celestial derrama sobre cada uno de nosotros para que sigamos caminando fortaleciendo la alegría, la alegría de vivir en paz. El amor que es más fuerte que cualquier miseria, el amor que es más fuerte que el odio, fortaleciendo eso que nos llena el alma, a diferencia de otros que viven con vacíos infinitos, que los hacen urdir miserias, maldades, el vacío espiritual".
"¡Qué desgracia! Pero bueno, este pueblo nuestro no tiene vacío espiritual. Este pueblo nuestro está impregnado, lleno del gran espíritu del universo. Y esa es la fuerza con la que caminamos, con la que agradecemos al Padre todos los días, al amanecer, con la que nos dormimos al anochecer, con la que soñamos y nos llenamos de más y más fortaleza. Gracias Padre por bendecir, guiar a tu pueblo, este pueblo nuestro, que como decíamos ayer y decimos todos los días, nos llena de orgullo. Somos ese pueblo orgulloso, valioso, valeroso, digno, siempre, siempre más allá", afirmó.
Comentó que "así estamos preparándonos para mañana desde el honor y la gloria de pertenecer a este pueblo bendito, cristiano, socialista, solidario, este pueblo que cumple con los mandamientos de la Ley de Dios, amar a Dios sobre todas las cosas y amarnos entre nosotros mismos, respetarnos, convivir con en armonía. amarnos, respetarnos, convivir armoniosamente y trabajar empeñados en batallar contra la pobreza".
"Abrazos grandes, compañeros, compañeras y en amor victorioso decimos siempre más allá, Nicaragua es cristiana. Nicaragua, por lo tanto, vive en amor y paz. vive y convive con la fuerza que nos da el Padre Celestial. Siempre más allá. Abrazos", concluyó.













