La Copresidenta de la República, Compañera Rosario Murillo, durante su comunicación de este Viernes Santo, llamó a las familias nicaragüenses a fortalecer la fe y "asumir la responsabilidad de vivir ese amor" de Dios.

"Muy buenas tardes, queridas familias de nuestra Nicaragua, bendecida, prosperada, victoriosa, porque caminamos con fe y caminamos en el amor intenso, inmenso, infinito, el gran amor de Cristo Jesús, el revolucionario más grande de todos los tiempos, el gran amor del Hijo de Dios que vivió su mensaje, que dejó su mensaje que hizo de esa intensidad magnífica su práctica, que nos llama, que nos convoca a la concordia, a la armonía, a la hermandad, amarnos los unos a los otros y vivir la paz que nos deja, que nos dejó, que nos da", expresó.

Agregó que "pero como creemos en la vida eterna, sabemos que Dios está aquí y ese mensaje está en nosotros y debemos asumir la responsabilidad de vivir ese amor. Difícil, fácil hablar, pero difícil vivir la intensidad del amor que debe aplacar todos los odios, las maldades, las visceralidades, todo aquello que vemos manifestarse con asombro ciertamente contra un pueblo, pueblo de Dios, pueblo de Cristo Jesús, su propio pueblo".

"El odio no tiene explicación ni justificación, porque de verdad es un tóxico en la vida de quienes no solo lo sienten, sino lo practican. Además, usando palabras, usando una retórica que nada tiene que ver con la hermandad o con la condición de vida como debe ser. Pueblos que somos familias, que somos hermanos", indicó.

La Compañera Rosario, aseguró que "por eso nosotros todos los días y más un día como hoy, cuando le decimos, repitiendo sus santas y sagradas palabra al Padre Celestial: Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen, no dimensionan ese odio que los atrapa, esa envidia que los atrapa, esos celos, esas arrogancias que son estúpidas y los atrapan a ellos, los carcomen, los disminuyen, los reducen y por supuesto, que no luce a personas que conocemos, faltos de amor o de respeto, hablar como si fueran redentores".

"¿Quién puede igualarse al Rey de Reyes? ¿Quién puede decir: soy pastor de la inmensa infinita fe en Cristo Jesús? Hablando con odio y atravesado el corazón de serpientes venenosas. Decimos Viernes Santo, año 2026: perdónalos Padre que no saben lo que hacen y ojalá que tu perdón, Padre Celestial, nos permita gozar de la armonía cristiana, de la paz cristiana, del reencuentro, que es un deber de los cristianos, de la hermandad, que es un deber cristiano", sostuvo.

Comentó que "también por eso en días como hoy, cuando es el amor lo que debe manifestarse, recordamos a tantos de quienes han desdichado su vida con odio, cuánto acudían manifestándose falsamente como hermanos o como compañeros y buscando siempre los centavos. Siempre buscando los centavos. Ahora los vemos vendidos, ni siquiera por 30 monedas, ni siquiera por 30 centavos, vendidos por una mediocridad solo comprensible, porque el alma está sobre todo llena de odio"

"A nosotros no nos llama al arrepentimiento haber sido capaces y ser capaces de servir, porque al fin y al cabo, cuando nos han solicitado, ahí hemos estado como parte de nuestro servicio, de nuestra misión de servicio, pero uno los recuerda y ahora ve los sapos y culebras que salen de las bocas y sobre todo cómo la misión de servicio de esas personas es rendir pleitesía a los imperios y hablar como súbditos de los imperios y pretender descomponer, desarraigar, conflictuar, atacando la paz, que es el bien supremo de la humanidad y el mandato también superior de Cristo Jesús, atacando para volver a fragmentar o a fracturar a un pueblo que es suyo", mencionó. 

La Copresidenta reiteró que "hoy Viernes Santo, cuando nuevamente vivimos la crucifixión, pero como creyentes en la vida eterna, la resurrección llega. Le pedimos a nuestro Rey de Reyes, al Padre Celestial, que calme esos apetitos que no son buenos, que calme, que aplaque esos sentimientos que no llaman al bien y que de verdad sustituya toda esa maldad y capacidad de hacer el mal con reflexión, pensamiento y sobre todo con la intención de ser y vivir como verdaderos cristianos, como hermanos, como familia, como compatriotas, como comunidad. Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen. Y Padre, Padre nuestro que estás aquí, que estás en los cielos, danos a todos la paz. Danos a todos la paz"

"Hoy Viernes Santo, recordamos nuestra infancia, las procesiones del santo entierro en nuestros pueblos, aquí Managua, rumbo a la catedral, el olor de los estrenos de Semana Santa los que podíamos de verdad estrenar en Semana Santa. Cuánto hermano, no podían darse eso que era un gran lujo realmente. Y al recordar los Viernes Santos también damos gracias a Dios, a nuestros familiares, a nuestros padres, madres, tías, abuelas que nos enseñaron a vivir la solidaridad, siempre teníamos presente que éramos privilegiados, que teníamos los estrenos, que íbamos a las procesiones luciendo impecables zapatos de charol que chimaban, por cierto", recordó.

Añadió que "sobre todo nuestra memoria se llena de la fuerza de la fe que aprendimos, que tenemos, que vivimos. La fe que nos salva, la fe que nos da la capacidad, la fortaleza para trascender todos los retos y todos los desafíos. Y la fe que nos da la esperanza que haremos cierta, no lo dudamos, ese es el milagro más grande de nuestro Padre Celestial, para que en Nicaragua nunca vuelva a fracturarse la paz, para que nuestra Nicaragua bendecida con armonía, concordia y valores de familia sea cada vez más prodigiosa, portentosa, milagrosa, viviendo plenamente la paz, el amor, la fe que tanto tanto significan y tanto nos dan"

"En estos días hemos visto a un pueblo devoto, nuestro pueblo, a todos devotos cristianos, procurando vivir estos días sagrados como verdaderos cristianos. procurando que esa fe cada vez más elevada, cada vez más potente en Cristo Jesús nos llegue y nos llene a todos para vivir seguros, tranquilos y no solo en Nicaragua, rogamos a Dios, a Cristo Jesús, Príncipe del Amor, de la Paz, Rey de Reyes, que desde su gran espíritu calmen los apetitos grotescos y seamos capaces de entender que la guerra es el infierno en la tierra", resaltó.

En este sentido, subrayó que la guerra "son las llamaradas del infierno consumiéndonos a todos y que la paz es no solo el mensaje, sino el legado, el patrimonio de los pueblos del mundo, el bien supremo, que nos llene a todos de intenciones y propósitos de paz, derechos, bienestar, que le dé fortaleza a todos los hermanos que en los Estados Unidos, hermanos de todo el mundo, América Latina en particular de Nuestramérica para vivir esos tiempos tan difíciles, tan duros de tanto dolor"

"Ayer veíamos en distintos canales de televisión europea y también canadiense, relatos, testimonios de familias partidas, fragmentadas, personas que trabajaban en ese gran país, por cierto, desde hace 29-30 años, que fueron encarcelados, que fueron deportados y cómo las comunidades norteamericanas reaccionan, responden, porque hay un pueblo bueno que ha sabido en distintos momentos de su historia alzarse contra la guerra y cantar y venerar y forjar y luchar por la paz", señaló. 

Recalcó que son "días de bendición, días para vivir la resurrección, el renacimiento y que ese milagro represente lo mejor para la humanidad, lo mejor para la familia humana y lo mejor como parte de esa familia humana para las familias nicaragüenses que queremos, que urgimos, que necesitamos vivir plenamente la paz, la concordia, la armonía, los valores, la vida buena por la que hemos luchado y dado y entregado tanto, un pueblo como el nuestro que entregado, que ha sabido dar tanto, merece recibir el milagro de la paz todos los días fortalecido y animado con amor y esperanza, hoy viernes santo pedimos al Señor".

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