Con gran solemnidad, religiosidad y una fuerza maravillosa de fe, las familias católicas llegaron este 5 de abril a la Catedral de Managua a participar en la Misa de Domingo de Resurrección, presidida por el Cardenal Leopoldo Brenes.
En esta eucaristía, los feligreses también participaron en la bendición con agua bendita, en un encuentro lleno de oración, cantos y mensajes bíblicos, al celebrar que ¡Cristo está vivo!
"Verdaderamente Cristo ha resucitado, ese es el gran mensaje que desde el corazón del Papa, el corazón de todos los hijos del mundo, de mi corazón surge para este momento, es la gran noticia, una noticia súper positiva, porque nos dice que hay que dejar atrás todo sentimiento negativo, todo sentimiento que nos lleva a confrontación, todo sentimiento que nos lleva a dividirnos. Hoy el Señor ha resucitado y ha sido una sorpresa, todo el mundo pensaba que ahí había terminado todo, Cristo clavado en la cruz; pero no, Él había dicho desde al tercer día voy a resucitar y es interesante que escoge a las mujeres que estaban siendo olvidadas, que no tenían una palabra y en el momento más grande y hermoso de su resurrección, escoge a las mujeres”, compartió el Cardenal Brenes.
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Su Eminencia Reverendísima, recordó que prácticamente son 44 días desde el Miércoles de Cenizas hasta este momento, días intensos de oración y ayuno para la comunidad cristiana.
“Siento que estos 44 días han sido momentos intensos de oración, ayuno, desde obra, de misericordia y esto nos ha ido conduciendo a un ritmo, un encuentro con Jesucristo, a un sentir de su presencia amorosa, sobre todo en Cuaresma, pudimos sentir la grandeza de su amor en el perdón y el perdón que nos hizo descubrir ese amor misericordioso de nuestro buen Dios”, señaló el Cardenal.
Destacó que el Papa León XIV en sus dos mensajes en la homilía y el mensaje al mundo, recordaba que la grandeza en la resurrección viene del perdón y el amor.
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“Estas dos acciones, el perdón y el amor se realiza desde lo más profundo del corazón, corazón que se convierte, que llora, esas lágrimas que humedecen nuestros ojos, pero que llevan paz y felicidad al corazón y Cristo ha venido para romper esos muros y manifestar cómo el amor triunfa sobre todo, sobre todas las acciones que pueden llevarnos a la separación, que pueden llevarnos al dolor y pueden causar tristeza”, afirmó Su Eminencia Reverendísima.
Proclamadores de vida, paz y reconciliación
El Cardenal Leopoldo Brenes, recordó en su mensaje, que la vida está sobre la muerte, es por eso que instó a ser siempre proclamadores de la vida, paz y reconciliación.
“¡Cristo ha resucitado! Y ha resucitado para indicarnos cuál es el camino también nuestro: la vida eterna. Y estamos llamados a anunciar esa vida y anunciar esa experiencia que Cristo está vivo, que Cristo nos acompaña y que su experiencia de resucitado es para decirnos que la vida está sobre la muerte y que no podemos ser grandes propagandistas de muerte y dolor, sino grandes proclamadores de la vida, de la paz y la reconciliación. Y eso surge del corazón, un corazón que no se abre a la resurrección, va a permanecer en silencio y con tantas cosas por dentro, pero un corazón que se abre a la gracia y resurrección, siempre va a manifestar ese amor”, resaltó.
Ampliación en breve…













