Momentos de desesperación, tristeza y dolor vivió doña María Auxiliadora Lara, de 48 años, y su familia el 11 de abril, cuando un incendio dejara en cenizas su vivienda en el barrio Loma de Chico Pelón del Distrito IV. Un mes después, el Buen Gobierno Sandinista les ha devuelto la alegría al entregarle una casa digna a través de la Alcaldía de Managua.
La protagonista compartió que ese día, gracias a Dios, no había nadie en la casa; solo estaban dos perros que lastimosamente murieron, además de perder todos sus enseres, quedando prácticamente solo con la ropa que llevaban puesta.

"Habíamos salido esa mañana a ver a un familiar que teníamos rato de no verlo, pero cuando estoy allá, mi hija me llama y me dice: 'Mamá, la casa está en llama'. Yo le digo, pero ¿cómo? Sí, todo quedó apagado y desenchufado. Cuando vengo en el taxi ya veo las grandes humaleras", compartió.
No obstante, el rápido actuar de la comunidad organizada en conjunto con las autoridades capitalinas dio una pronta respuesta a esta familia para que hoy goce de su nuevo hogar en condiciones dignas.
"Yo me siento agradecida de tener una vivienda nueva y ver que la hicieran tan rápido. Yo me salía al patio y miraba cómo ya estaba hecha y decía: 'Gracias porque ya está hecha. Ya no era solo escombros, ya no era esa tristeza que se sentía en el patio como si alguien había muerto", dijo Lara.

La compañera Jennifer Porras, secretaria del Concejo Municipal, entregó las llaves de la nueva casa a María Auxiliadora, señalando que esta tarde están restituyendo a esta familia el derecho a tener una vivienda digna, vivir seguro y vivir bien, como parte del Modelo Cristiano, Socialista y Solidario del Buen Gobierno que acompaña a las familias ante situaciones críticas y de adversidades sociales.
"Hoy va a poder habitar en una vivienda segura de 48 metros cuadrados, ya construida con todas las medidas de seguridad, su zinc, sus paredes, su vivienda en la cual va a poder habitar con totalmente seguridad y tranquilidad", puntualizó.
Lara tiene 24 años de vivir en este barrio y con ella cuatro miembros más integran su familia, incluyendo una menor de edad.

"Yo agradezco tanto a las autoridades, al Comandante Daniel y a la Compañera Rosario, que han estado siempre pendientes para que nosotros podamos obtener esta bendición", afirmó.













